Por: Ashly Medina (Ashly, la novelera de Cuba)
¡Hola! ¿Te perdiste la novela cubana? No te preocupes, porque te traemos los comentarios de Ashly, la novelera de Cuba, después de cada capítulo. Así que ya sabes, si quieres actualizarte para el próximo episodio de Renacer, puedes hacerlo aquí.
¡Hola, noveleros!
Una nueva cita nocturna nos ha reunido a la familia cubana, que reside dentro y fuera de la isla, para novelear y renacer.
Yo les juro por lo más grande de la vida que trato de entender a César, pero no lo consigo. Actúa como niño malcriado y, como le ha dicho al hermano, «Yo te ignoro y tú me ignoras». ¡Muchacho, estás de darte un par de nalgadas!
Y qué decir de Aitana. Ella tiene la manera más errónea del mundo de conseguir la discreción y la paz que necesita para recuperar a su hijo. Vuelve a dejar al novio, cambia de lugar de residencia y deja el trabajo.
Sandra, ¿todavía sientes algo por el troglodita de Luis Manuel? Fue la pregunta de Felo, a lo que ella respondió «rabia». ¿Solo eso, estatuniña? Pues no sé si él te creyó, pero yo no. Así que demuestra con buenos actos que eres de las villanas que logran renacer en esta novela.
Y Héctor, ¿por qué tiene el premio del cinismo y la manipulación? Ahora quiere aparentar formar parte de una familia feliz para asegurar a Irís, o mejor dicho, el hospedaje en su casa y su negocio sucio en el trabajo.
Y Liam, porque me encanta, esta nueva versión de nieto ejemplar, hijo cariñoso y trabajador destacado es una maravilla. Hasta consejero de Aitana y Sofía es. Les ha dicho: «Ustedes están de madre, hace falta que se ayuden más la una a la otra».
Ya sabía yo que a Fernando y a Noemí les faltaba poco para irse arriba. Es que no hay quien se resista a la tentación de estar cerca de quien te gusta y no besarlo. Lo malo fue que Lisandra los cogió en pleno acto y se comportó a la altura. Otra cubana en su lugar hubiera dado el escándalo del año.
Y llegaron las Yuyú a la peluquería a hacerse la chapistería de fin de año, y yo morí con Ramsés cuando les dijo: «Siéntense, mis musas de la manigua, que las voy a convertir en princesas de Disney». A la que no le dio mucha gracia fue a Roxana. Tan picua, dice que ni los mangos de Harry Potter pueden transformar esos esperpentos. ¡Pesadita que eres, ñooo!
Otro que es un buen muchacho y un excelente hijo es Damián, defendiendo siempre a su mamá, porque Belkis ha dado muestras de estar cambiando, pero de Noemí no quiere saber nada.
Isabel, nadie calcula lo difícil que es para ti todo el tema Héctor, porque además de ser un delincuente despreciable, es su hijo. Así que la señora se llenó de valor y fue hasta la casa de Iris, donde jugó su mejor papel de progenitora. Eso sí, clarita de que él es un impostor.
Damián bateó a Osniel y le dejó claro que no van a volver. Lo que el princeso no sabe es que ha desatado la furia de un hombre enamorado, que con toda seguridad es tan intenso como un tsunami. Esperemos lo que se avecina.
Y para cerrar el capítulo con broche de oro, imagínense que Iris escuchó a Yan diciéndole «abuela» a Isabel… ¡Ay por tu life, qué fuerte todo!
Pero ustedes, noveleros, tranquilos. Si no pudieron ver la novela, su cita es siempre conmigo, Ashly Medina, su amiga de siempre, justo después de cada capítulo, para juntos novelear convencidos de que nunca es tarde y el tiempo solo se acaba cuando la vida termina. Y hasta ese momento, tenemos la posibilidad de renacer.
Nos vemos el viernes.

Nota sobre Ashly Medina:
Liribet Reyes Rivero, graduada en Derecho en la Universidad de Las Villas «Marta Abreu» y novelera por excelencia. Con su sólida formación académica y su pasión por las telenovelas, Ashly se une a nuestro equipo en CubaActores para ofrecer sus comentarios y análisis sobre la telenovela cubana.




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