El placer femenino, la historia de Lita en Ojo de agua
El placer femenino, la historia de Lita en Ojo de agua

El placer femenino, la historia de Lita en Ojo de agua

Por Ashly Medina (Ashly, la novelera de Cuba)

En la novela cubana Ojo de agua, Lita aparece como un personaje marcado por una obsesión: encontrar al hombre que la haga “explotar” en el sexo, alcanzar ese clímax que tantas mujeres describen como liberador y que ella nunca ha logrado experimentar. Su historia no es solo ficción; es el reflejo de una realidad que atraviesan generaciones y muchas veces pasa desapercibida.

Lita se ha entregado con afán a la búsqueda de un amante que le despierte el cuerpo y le regale el orgasmo que tanto ansía. Por eso ha iniciado una relación con Horacio, con el que experimenta sensaciones que disfruta, pero el momento se desvanece antes de llegar a la cúspide. Y es que esa autocomplacencia de “casi lo consigo” es compartida por miles de mujeres que disfrutan del acto sexual, pero no logran llegar al clímax.

Sin embargo, Lita es una mujer valiente, que reconoce que no ha tenido un orgasmo en toda su vida sexualmente activa y que eso le ha traído consigo el rechazo de sus parejas, quienes se han sentido incapaces de hacerla sentir y se han alejado. Pero ella, a diferencia de muchas mujeres, ha decidido no fingir un orgasmo, a pesar de que es algo tan común que las propias féminas lo ven como algo normal, pues lo hacen para evitar incomodar a sus parejas, para no ser juzgadas, o simplemente para cumplir con la expectativa de que el sexo “debe” terminar en un orgasmo femenino.

Sin embargo, esta simulación es una trampa emocional. Fingir no solo engaña al compañero, sino que perpetúa la idea de que el placer femenino es secundario o prescindible. El acto de fingir tiene consecuencias profundas, y estoy convencida de que eso Lita lo sabe. Fingir genera frustración y sensación de vacío en las mujeres, que se acostumbran a callar su insatisfacción. También impide la comunicación honesta entre la pareja, bloqueando la posibilidad de mejorar en la intimidad. Y hasta refuerza el machismo y la idea de que el placer femenino no merece la misma atención que el masculino.

Estudios internacionales señalan que una parte significativa de las mujeres nunca ha experimentado un orgasmo o lo experimenta con dificultad. El tabú, la falta de educación sexual y la presión cultural llevan a que muchas vivan en silencio esa carencia y otras, como Lita, busquen, esperen y sueñen… aunque a veces, otras tantas, se resignen.

Los dramatizados tienen la responsabilidad de visibilizar estas realidades. Hablar de orgasmos femeninos no es un asunto trivial, es un tema de salud, de derechos y de dignidad. Reconocer que fingir daña, que el placer femenino importa y que la comunicación en la pareja es esencial, abre caminos hacia una sexualidad más justa y plena.

Nota sobre Ashly Medina:
Liribet Reyes Rivero, graduada en Derecho por la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas y novelera por excelencia. Con su sólida formación académica y su pasión por las telenovelas, Ashly se une a nuestro equipo en CubaActores para ofrecer sus comentarios y análisis sobre la telenovela cubana.


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