Alberto Guerra, Pedro Antonio Martínez y Arian Cartaya llevan presencia cubana a una producción que reúne a figuras como Viggo Mortensen, Edward Norton, Daniel Brühl, Rubén Blades, Carmen Machi y Luis Tosar.
Tres actores cubanos coinciden en Porto Rico, el largometraje con el que René Pérez Joglar, Residente, debuta como director de ficción. Alberto Guerra, Pedro Antonio Martínez y Arian Cartaya forman parte del proyecto, una producción de grandes dimensiones que ya se rueda en República Dominicana y tiene a Bad Bunny como protagonista.



Alberto Guerra, Pedro Antonio Martínez y Arian Cartaya, los tres actores cubanos de “Porto Rico”, la nueva película de Residente
La película ha reunido un amplio reparto internacional. Junto al músico puertorriqueño aparecen Viggo Mortensen y Edward Norton, mientras que entre las incorporaciones anunciadas se encuentran Richard Gadd, Rhenzy Feliz, Ismael Cruz Córdova, Daniel Brühl, Rubén Blades, Alberto Guerra, Marcel Ruiz, Arian Cartaya, Óscar Jaenada, Carmen Machi y Luis Tosar. Por el momento, no se han revelado los personajes de buena parte de estas incorporaciones.
La presencia de Alberto Guerra añade al proyecto a un actor cubano con una extensa trayectoria desarrollada entre México, Estados Unidos y otras producciones internacionales. Nacido en La Habana en 1982, Guerra ha construido durante más de dos décadas una carrera en cine y televisión que incluye títulos como El Señor de los Cielos, Ingobernable, Narcos: México y Griselda. En esta última interpretó a Darío Sepúlveda junto a Sofía Vergara.

En los últimos años, Guerra ha continuado ampliando su trabajo en producciones internacionales sin perder el vínculo con sus orígenes. El actor ha hablado públicamente sobre Cuba, la experiencia migratoria y la manera en que la identidad permanece después de muchos años viviendo fuera de la Isla.
Pedro Antonio Martínez suma con Porto Rico un nuevo proyecto a una trayectoria que ha transitado por el cine cubano y producciones internacionales. Entre sus trabajos se encuentran Insumisa, dirigida por Fernando Pérez y Laura Cazador; Vicenta B., de Carlos Lechuga, y Los Frikis, de Michael Schwartz y Tyler Nilson, donde interpretó a Bembe.

Martínez pertenece a una generación de intérpretes cubanos cuya carrera ha comenzado a cruzar diferentes cinematografías. Su participación en Porto Rico lo sitúa ahora dentro de un proyecto que convoca actores procedentes de buena parte del mundo iberoamericano, Estados Unidos y Europa.
El tercer nombre cubano es Arian Cartaya, quien desde muy joven ha desarrollado una carrera frente a las cámaras. El actor ha participado en producciones como Gordita Chronicles, Juego de mentiras y Bad Monkey, además de incorporarse al universo creado por Stephen King con IT: Welcome to Derry, donde interpreta a Ricardo “Rich” Santos.

Cartaya ya había conversado con CubaActores sobre sus comienzos en la actuación y sobre la presencia de sus raíces cubanas en su vida y su trabajo. Su llegada a Porto Rico representa ahora otro paso en una trayectoria que lo ha llevado de la televisión al cine y a producciones de amplia circulación internacional.
Así, Guerra, Martínez y Cartaya llegan a la misma película desde recorridos y generaciones diferentes, unidos por una presencia cubana dentro de una historia que mira hacia otra isla del Caribe.
Una historia de Puerto Rico convertida en “western caribeño”

Porto Rico ha sido concebida como un drama histórico y un “western caribeño” inspirado en hechos reales. Residente escribió el guion junto a Alexander Dinelaris, ganador del Óscar por Birdman, y la historia se adentra en un periodo decisivo de Puerto Rico a finales del siglo XIX.
El proyecto toma como referencia la figura de José Maldonado Román, conocido como Águila Blanca, y aborda el contexto que rodeó el cambio de soberanía de Puerto Rico tras la guerra hispano-estadounidense de 1898.
El propio título de la película tiene una carga histórica. Porto Rico fue la grafía utilizada oficialmente por Estados Unidos durante una etapa posterior a la ocupación de la isla, hasta que el nombre Puerto Rico volvió a establecerse oficialmente en 1932. Residente ha relacionado esa modificación del nombre con la mirada colonial desde la que quiere abordar parte de la historia.
Aunque la película transcurre en Puerto Rico, el rodaje se realiza en República Dominicana. Residente explicó públicamente que inicialmente contempló filmarla en Puerto Rico, pero afirmó que las circunstancias con el Gobierno hicieron imposible llevar adelante allí la producción. El artista adelantó que ofrecerá posteriormente más detalles y agradeció a República Dominicana por acoger el rodaje.
La película supone también el primer papel protagonista de Bad Bunny en un largometraje. El artista puertorriqueño había participado anteriormente en producciones como Bullet Train, Happy Gilmore 2 y Caught Stealing, pero esta vez asume el centro de la historia.
Detrás de las cámaras, el proyecto también reúne nombres de peso. Anthony Dod Mantle, ganador del Óscar por Slumdog Millionaire, está a cargo de la dirección de fotografía, mientras que Alejandro González Iñárritu figura como productor ejecutivo.
Residente ha descrito Porto Rico como el proyecto más complejo y retador al que se ha enfrentado hasta ahora. También recordó que, durante el desarrollo de la película, llegó a escuchar que no se hacían producciones ambientadas en el Caribe porque supuestamente no despertaban interés. Su respuesta ha sido llevar adelante una película caribeña, hablada en español y construida alrededor de la historia de Puerto Rico.
Dentro de esa apuesta, Alberto Guerra, Pedro Antonio Martínez y Arian Cartaya ponen también presencia cubana en Porto Rico. Tres actores, tres trayectorias y tres generaciones que coinciden ahora en una producción que vuelve la mirada hacia la historia y la identidad del Caribe.
La película todavía no tiene fecha oficial de estreno.




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