Por: Ashly Medina (Ashly, la novelera de Cuba)
¡Hola! ¿Te perdiste la novela cubana? No te preocupes, porque te traemos los comentarios de Ashly, la novelera de Cuba, después de cada capítulo. Así que ya sabes, si quieres actualizarte para el próximo episodio de “Sábados de Gloria”, puedes hacerlo aquí.
Buenas noches, noveleros.
Hemos llegado al capítulo 12 de Sábados de Gloria y la verdad es que la novela me ha sorprendido. Hoy comenzaré mi resumen hablando de Manolo, que dice que es diabético y que se siente mal, parece que no desayunó, pero bueno, mijo, en Cuba casi nadie desayuna, así que no nos das envidia. Y a la pobre Rita le dio pena y lo dejó entrar a la casa. Por cierto, dice el viejo que llevaba 43 años sin entrar a esa casa, y yo pensando que las chicas súper poderosas entonces son unas cincuentonas. Bueno… Regresando al viejo pervertido, no entiendo qué hace formando lío porque la sobrina esparció las cenizas de su hermana en el mar, si ya qué más da. La cosa ahora es el litigio con la vivienda para, según él, hacer cumplir la voluntad de la difunta y claro que Rita anda defendiendo la voluntad de su padre de que su tío no pisaba más esa casa.
¿Pero ustedes escucharon a las pericas? Dicen que Manolito es un poco raro desde jovencito y que nunca se le conoció una mujer. Yo voy a tener que llamar a mi amiguita, la actriz Lily Samper, que es vecina de Manolo, para decirle que el alboroto de las chiquillas en la piscina tiene a ese viejo desquiciado. Y yo pensando «ojalá y se caiga de arriba de esa mata y se parta una pata» y ¡Sassss! Se desp… Digo, se cayó.
Tan chula Rosita, siempre cantando… Arroz con leche debe ser la añoranza, porque a ese par ya no se les ve ni el pelo.
Ayy, Omarita estatuniña, ya todo el mundo te anda criticando, que si eres una metida en lo que no te importa, en qué eres más enemiga que amiga, que si hablas de más… Bla bla bla, pero yo sí creo que se necesitan más personas como tú, que sean genuinas y no hipócritas, porque es verdad eso que dices que «todos los hombres son iguales, cuando ven una mujer más joven, se vuelven como locos», aunque bueno, según Karelia, a San Pablo apóstol, el santo de los maridos perdidos, hay que sacarlo de esa salsa, porque es un tipo serio.
Tan serio que aceptó la invitación de Liliana de entrar a su casa, para tomarse solo un trago, y parece que el alcohol se le subió para la cabeza, que le dio por hablar y hablar, hasta que la piraña le dijo: «Cómo tú hablas, déjate llevar». Y él, tan pobrecito, y ella tan abusiva, él con su cara de «no quiero… no quiero…» y ella echándoselo en el sombrero. Y unas horas más tarde, el muy descarado le dice a su esposa que ni ha visto a Liliana en todo el día.
Ayy, y hablando como los locos, y yo que tengo mis traumas de apagones ya que vivo en provincia, ¿ustedes han visto cómo en esa novela no se va la corriente? ¿Serán circuitos protegidos?
Bueno, nada… Me fui del tema.
Llegó el sábado de gloria y las tres amigas andan por el jardín botánico, disfrutando del aire libre, del vinito, las cositas para picar y el chisme, y yo pregunto: ¿Qué más se puede pedir si ese plan es la gloria misma?
Pero ustedes, noveleros, tranquilos, si no pudieron ver la novela, su cita es conmigo, Ashly Medina, su amiga de siempre, justo después de cada capítulo, para juntos novelear, no importa qué día de la semana sea, lunes, miércoles, viernes o sábados, o si pretenden, a través de tu TV, alcanzar la gloria. Lo cierto es que en los cuentos de hadas te salvan los príncipes, pero en la novela y hasta en la vida real lo hacen tus amigas, y eso sí que es la gloria misma.
Nos vemos el lunes.
Nota sobre Ashly Medina:
Liribet Reyes Rivero, graduada en Derecho en la Universidad de Las Villas «Marta Abreu» y novelera por excelencia. Con su sólida formación académica y su pasión por las telenovelas, Ashly se une a nuestro equipo en CubaActores para ofrecer sus comentarios y análisis sobre la telenovela cubana.




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