Por: Ashly Medina (Ashly, la novelera de Cuba)
¡Hola! ¿Te perdiste la novela cubana? No te preocupes, porque te traemos los comentarios de Ashly, la novelera de Cuba, después de cada capítulo. Así que ya sabes, si quieres actualizarte para el próximo episodio de Sábados de Gloria, puedes hacerlo aquí.
Buenas noches, ¡noveleros!
Sábados de gloria ha llegado a su capítulo 31, y fíjense ustedes en el enredo con el que viven estas mujeres que solo han hecho dos descarguitas de esas del fin de semana y ya hace más de dos meses que empezó.
Pero bueno… ¡Tela sí tiene, por dónde cortar!
Todo comenzó por la casa de Manolo, donde Rita y Karelia siguen registrando a ver qué más encuentran de interesante, e incluso hablan de limpiar la casa para cuando el viejo se recupere y fletarlo para allá. Pero entre tantos papeles y cajitas, encontraron fotos de las tres cuando eran chiquitas, y yo noté demasiado afectada a Kare… Mmmm eso me preocupa.
Hablemos ahora de la decisión de Nidia de dejar a Lianet con Sonita hasta que el curso termine. Yo creo que si esa niña le coge el gusto a la buena vida en la casa de Omara, no va a querer irse para Matanzas nunca más.
Pablo aceptó guardar toda la «pasta» en forma de billetes que Víctor entró ilegalmente al país y, de paso, le adelantó un pago bien generoso, tan generoso que se fue para la tienda de 3ra y 70 y se dio un banquete para impresionar a Karelia… ¡pero por gusto!
Dice ella: «Sudaste oro para hacer esta compra», ¡cerró!
Es que ella, al parecer, es la única que se huele que todo lo de la productora es más falso.
¿Ustedes recuerdan que Maité trabaja como asesora de dramatizados en la televisión cubana? Pues por eso anda ayudando a Karelia con el guion de su novela, y bueno, a mí lo que me llamó la atención fue la conversación de ella con su esposo Sergio sobre las novelas turcas, un debate entre si están buenas o malas, y yo loca por opinar… y solo se me ocurre pensar en lo buenote que están sus protagonistas.
Y Eladio, porque tiene un vicio de jugar ajedrez que lo tiene loco, aunque bueno, el loco esta vez fue Toñito, porque se cansó de perder frente al experimentado «Capablanca».
Elenita se siente mal, y le pide a Rosita que le dé algún medicamento, pero Maura considera que es mejor avisarle a Rita, quien decide ingresarla, aunque lo que tiene es mala digestión porque no se ubica que tiene una pila de años y que sus tuberías internas ya han caducado… Por eso dice Rosita que esa vieja ha pasado más tiempo en la tasa del baño que sentada en el portal, pero al día siguiente ya Elenita estaba nueva de paquete.
Otra que anda acabando es Maura, que ni esperó a que Juanito terminara su discurso sobre la soledad para tirarle la puya de que está solo porque quiere. ¡Ay por tu lifeee! Esa chiquita está pa’ lío con el mensajero.
Y bueno… como ahora Arturo vive en el hospital porque se quedó como el gallo de Morón, todo el mundo se piensa que anda doblando turno para ganarse el diploma y el gladiolo del mes. Por eso, cuando Susana lo vio tan temprano y le dijo que tenía cara de destruido y sin aplausos, el doctor se puso furioso. Pero al rato se tropezó con Rita, con la que sí se puso todo cursi. A mí me parece que el profesor La llave anda medio arrepentido de haberse dejado arrastrar por sus hormonas andropáusicas.
¿Y qué me dicen de la información que nos confirmó Juanito? Escucharon cuando le contó a Rosita que él tiene un hijo ruso. Pues sí, Víctor es el tipo…
Finalmente, a Manolo le dieron el alta médica. Maura le recogió los bultos y llegaron los paramédicos para trasladarlo. Por cierto, uno de ellos se hacía el simpático hablando de los pinareños y con tremenda cara de entretenido.
Y el momento cumbre del capítulo fue cuando la ambulancia llegó con Manolo al barrio de Rita. Ese hombre ha pegado un grito de «¡estoy en casaaaa!» como quien cruzó la frontera sin contratiempos.
…Y de los avances del próximo capítulo mejor ni hablemos, porque se me van a desvelar pensando qué es lo que Eduardo le quiere contar a Julián.
Pero ustedes, noveleros, tranquilos. Si no pudieron ver la novela, su cita es conmigo, Ashly Medina, su amiga de siempre, justo después de cada capítulo, para juntos novelear. No importa qué día de la semana sea: lunes, miércoles, viernes o sábados. O si pretendes, a través de tu TV, alcanzar la gloria. Lo cierto es que en los cuentos de hadas te salvan los príncipes, pero en la novela, y hasta en la vida real, lo hacen tus amigas, ¡y eso sí que es la gloria misma!
Nos vemos el viernes.
Nota sobre Ashly Medina:
Liribet Reyes Rivero, graduada en Derecho en la Universidad de Las Villas «Marta Abreu» y novelera por excelencia. Con su sólida formación académica y su pasión por las telenovelas, Ashly se une a nuestro equipo en CubaActores para ofrecer sus comentarios y análisis sobre la telenovela cubana.




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