Beatriz Valdés, la eterna Bella de la Alhambra
Beatriz Valdés, la eterna Bella de la Alhambra

Beatriz Valdés, la eterna Bella de la Alhambra

Por Brenda González Betancourt

Desde hace unos días la actriz cubana Beatriz Valdés está siendo noticia pues resultó una de las entrevistadas por Yuliet Cruz en su nuevo podcast. La experimentada profesional es recordada por muchos cubanos por su trayectoria en la Isla desde los años ochenta del pasado siglo, sin embargo, hace mucho tiempo se marchó de Cuba y las nuevas generaciones quizás la desconozcan.

Aunque pocos lo saben, Beatriz comenzó en el mundo del arte estudiando música en los Conservatorios Manuel Saumell y Amadeo Roldán, pero desde los 8 años perteneció a un taller infantil, Teatro Estudio, donde recibió clases de guitarra y actuación. Su sexto sentido la hizo abandonar los estudios de música para ingresar en la Escuela Nacional de Arte y convertirse en actriz en 1983.

La habanera de nacimiento encarnó el personaje de Rachel en “La Bella del Alhambra”, película dirigida por Enrique Pineda Barnet y basada en la novela “Canción de Rachel” de Miguel Barnet. El protagónico representaba a una joven que deseaba llegar a vedette del famoso Teatro Alhambra. Luego de perder el amor en la travesía al éxito, y tras una pasión que casi le roba el sueño, consigue su cometido.

En el filme, que refleja la vida artística de La Habana en el período de 1920 a 1935 actúan otras reconocidas figuras de la actuación cubana como César Évora, Verónica Lynn y Paula Alí. La producción ganó múltiples premios a nivel nacional y foráneo como el Goya a mejor película extranjera.

Beatriz Valdés obtuvo el Premio Especial de El Caimán Barbudo; Premio a la mejor actuación femenina en el Festival Nacional de la UNEAC de Cine, Radio y Televisión (1990); Mención especial durante el Festival Internacional de Cine de Troia, Portugal; Premio a la mejor actuación femenina en el Festival Latino de Nueva York, Estados Unidos, entre otros reconocimientos que afianzaban su carrera en la industria actoral.

Antes de viajar hacia Venezuela a inicio de la década de los 90 con su entonces pareja el director de fotografía venezolano Jonny Semeco, la actriz participó de películas como el largometraje de ficción de Rolando Díaz “Los pájaros tirándole a la escopeta”, “Capablanca” de Manuel Herrera y “Como la vida misma” de Víctor Casaus.

Una vez en tierra venezolana el reto era continuar actuando. En entrevistas que ha ofrecido a los medios, Beatriz Valdés afirma que, si el papel de Rachel hizo que las personas le conocieran y, a veces, la encasillaran en él, el de Manuela Sáenz en una película del director Diego Rísquez titulada “Manuela Sáenz: La Libertadora del Libertador” (1999) hizo lo mismo.

El papel de la patriota y compañera sentimental de Simón Bolívar, la consagró como primera actriz y le abrió las puertas del canal de Venevisión y de otros trabajos en telenovelas de dicho país.

El talento de la actriz cubana la hizo merecedora de reconocimientos como Mejor Actriz de Reparto en el Festival Internacional de Cine de Gramados, Brasil, 1998 por “La voz del corazón”, por “Luisa Fernanda” mereció el Premio Gran Águila de Venezuela como Primera Actriz (2000), su papel en “Reina de corazones” le dio el Premio Mara de Venezuela como Mejor Actriz, y múltiples más, unido al cariño de todo el pueblo, que incluso pensaba que era venezolana de nacimiento.

Cuando se separa de su pareja Beatriz intentó regresar a Cuba, pero por motivos laborales no lo pudo hacer. No es hasta el 2013 donde, por causas como la economía, la violencia y la inseguridad que comenzó a sentir por estos factores, hicieron que la actriz emigrara una segunda vez, en esta oportunidad hacia Estados Unidos, donde actualmente reside con su hijo Mauricio, fruto de su relación con Silvio Rodríguez.

“Lo he dicho otras veces, me fui de Cuba porque me enamoré y me fui de Venezuela porque me asusté”, expresó la actriz en una ocasión. Y aunque la llegada a Norteamérica fue dura por el cambio, Beatriz reconoce que los cubanos que viven en Miami, la familia y las oportunidades que encontró la hicieron sentir en casa.

Beatriz Valdés triunfó junto a Orlando Urdaneta, durante la representación de “El cartero”, pieza escrita por Antonio Skármeta y dirigida por David Chacón-Pérez, que narra los días del poeta Pablo Neruda en Isla Negra, en la cual interpreta a Rosa, una viuda que hace lo imposible por impedir que su hija tenga relaciones con un cartero.

A la par de esta obra la actriz cubana grababa la telenovela de Telemundo “Santa Diabla” en la que hacía el papel de Begoña, la madre de Santa (Gaby Espino) que era una mujer que quería vengar la injusticia cometida contra su marido que lo llevo a la muerte. “Begoña es un personaje que siente el dolor de la hija y se embarca en una labor de venganza”, expresó Beatriz.

En la telenovela “Juego de mentiras” encarnó el personaje de Elvira, una mujer sencilla, madre del protagonista César Ferrer, interpretado por el actor Arap Bethke, y abuela de Camila Núñez, con quien compartió dulces escenas y algún que otro reel en Instagram.

En octubre del 2023 Beatriz Valdés estrenó junto a la actriz Yuliet Cruz “Si te mueres te mato” en el Teatro Tower en la Calle 8 de Miami. La obra dirigida por Alexis Valdés y Yeandro Tamayo resulta una comedia que contó con la producción de Claudia Valdés y la actuación especial de Luis Manuel Álvarez.

Beatriz Valdés, actriz de teatro, cine y televisión, ha logrado con su talento y sacrificio construir una sólida carrera en cada lugar al que el destino la ha llevado, nunca sin desligarse de un oficio que, según sus propias palabras, la ha convertido en un ser profundamente sensible y empático con los demás.

Brenda González Betancourt, graduada de Licenciatura en Periodismo en la Universidad de Matanzas y apasionada de la cultura. Ha colaborado con otros medios vinculados al arte y sus manifestaciones.


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