Yass Beltrán es un rostro familiar en la pantalla, gracias a su gran talento como actor que lo ha convertido en uno de los más solicitados en la actualidad. Graduado del Instituto Superior de Arte, a pesar de su juventud, cuenta con una trayectoria actoral significativa. En cada una de sus interpretaciones, nos sorprende con su versatilidad y nos hace preguntarnos qué será lo próximo. Yass no deja de sorprendernos, pasando de una novela a otra y ahora tendremos la oportunidad de volver a verlo en «El derecho de soñar».
En entrevista exclusiva con CubaActores, conversamos con Yass Beltrán, un actor que demuestra que la juventud y la calidad interpretativa pueden ir de la mano. En cada proyecto que emprende, Yass demuestra su pasión y dedicación por su profesión, lo que le ha permitido destacarse en la escena interpretativa cubana. En CubaActores estamos muy emocionados de ver lo que le deparará el futuro a este talentoso actor. ¿Nos adelantará algo?

¿Cómo describirías tu experiencia en el Instituto Superior de Arte y cómo te ayudó a desarrollar tu carrera actoral?
Yo me gradué de la Academia de las Artes Vicentina de la Torre de Camagüey. Ahí comenzó todo. El ISA es la culminación de una etapa de estudios que me demostró con creces que es indispensable la escuela, pero que la vida real y profesional es bien dura y no es color de rosa. Tuve maestros de la especialidad excepcionales a quienes agradezco, sobre todo su paciencia: Nora Hamze, Ariel Bouza, Fernando Hechavarria, entre otros, y una Maestra excepcional, la Profe Ibis Arranz, a quien más agradezco.
¿Qué diferencias y similitudes encuentras entre trabajar en teatro y en televisión?
Similitudes: La verdad que debe existir en cada interpretación, no hay tiempo para justificar lo mal hecho y lo más importante siempre es el público. El esfuerzo no se ve hasta que el trabajo está terminado.
Diferencias: El teatro no busca masividad, no busca alcance sino impacto social, y por encima de todo, da la oportunidad al actor de sentir directamente la reacción del público ante su trabajo. El teatro es aquí y ahora, no hay nombramientos, no existe eso del súper actor o la estrella que te precede. Por el contrario, existe la buena interpretación o lo otro…
¿Cuál ha sido el mayor desafío que has enfrentado como actor en tu carrera hasta ahora?
El mayor desafío como actor que he enfrentado hasta ahora es tener deseos y sentirme preparado para hacer y crear, y que en ocasiones no haya propuestas de trabajo interesantes.



¿Qué consejos darías a los jóvenes que quieren seguir una carrera en la actuación?
A los jóvenes que desean ser actores: que luchen por su sueño, primero que lo tengan claro; y que le pongan el empeño más grande, en el camino siempre van a existir adversidades, gente que te lo pone difícil, gente que no confía e incluso que te da la espalda, pero al final, si luchas con pasión y obras bien, logras tu sueño. El secreto está en tener el objetivo claro y tener paciencia.
¿Qué actores o actrices te inspiran y por qué?
Mi inspiración no viene de ningún actor o actriz, la verdad, mi inspiración más grande la obtengo de mi hijo, de mi madre, de mi familia. Eso es lo que me inspira.
¿Podrías recomendarnos una serie o película que te haya gustado recientemente?
Soy malísimo recomendando series y películas porque lo que me gusta no tiene nada que ver con el cine de culto, ni cosas rebuscadas, sino lo que propiamente me estimula y me relaja: Me gusta mucho la serie «Persona de Interés» que es bien vieja y la última parte de «Fast and Furious». A mí me entretiene.





Acabas de terminar la telenovela «Asuntos Pendientes» y tu personaje fue muy bien recibido por la audiencia. ¿Cómo manejas la popularidad y con qué te quedas de Diego?
La popularidad es el premio del público para con el artista. Yo trato de brindar mi mejor versión a las personas que bien me reciben, que respetan mi trabajo, a todos siempre agradezco y les brindo mi sonrisa y mi abrazo. De Diego, me quedo con las amistades que hice durante el proceso de la novela y de las buenas prácticas y enseñanzas del personaje.
¿Qué te llevó a aceptar el papel en «El derecho de soñar»?
El deseo y el honor de trabajar con el primer director que me dio la oportunidad de hacer TV, Alberto Luberta Martínez.
¿Podrías compartir alguna anécdota del rodaje de «El derecho de soñar»?
El día de mi cumpleaños fue el día que más tarde terminamos de rodar las escenas previstas. Tuve que celebrar mi cumpleaños otro día.


¿Cómo fue tu experiencia trabajando en esta novela en particular?
Las experiencias son por contrastes, en las entrevistas las personas siempre dicen que todo es y fue bueno, nunca es así, hubo momentos tensos, momentos tristes, momentos felices y al final el resultado. Aprendí un poco más y ahí radica la esencia de mi experiencia.
¿Cuál ha sido la lección más importante que has aprendido en tu carrera hasta ahora?
No te importe nunca las veces que te digan que no puedes lograrlo. Hay que seguir intentando, y si fallas, saca lo bueno e inténtalo otra vez. La fe, literalmente, mueve montañas.

¿Cómo te gusta pasar tu tiempo libre y qué aficiones o intereses tienes fuera de la actuación?
Me gusta hacer ejercicios físicos, dormir y estar tranquilo en casa.
¿Qué mensaje le darías a tus fans y seguidores que están emocionados de ver más de tu trabajo en la televisión cubana?
El público siempre es la razón de ser de un artista. Que nuestro principal objetivo es que nuestro trabajo sea de su disfrute.
¿Podrías contarnos un poco sobre algún proyecto futuro en el que estés trabajando o que tengas en mente?
Del futuro no se habla




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