Claudia Álvarez: “(...) el arte (...) sana y transforma”
Claudia Álvarez: “(...) el arte (...) sana y transforma”

Claudia Álvarez: “(…) el arte (…) sana y transforma”

Por Brenda González Betancourt

Con una toalla en la cabeza que simulaba una larga melena y un pomo de desodorante como micrófono, la niña que fue Claudia Álvarez soñaba con estudiar música y cantaba en los matutinos escolares y con los amigos del barrio. Natural de la provincia de Pinar del Río, los azares del destino la condujeron hacia la actuación, carrera que hasta el día de hoy defiende.

“Tenía clarísimo que sería cantante, pero ya en la casa teníamos un músico que estuvo becado en la escuela de arte desde quinto grado de primaria, así que, con la experiencia de mi hermano mayor, mis padres no lo veían tan claro y no me dejaron hacer las pruebas de acceso.

“El tiempo pasó y cuando estaba en noveno grado y ya preparándome para estudiar en la vocacional Federico Engels de Pinar del Río, supe de las pruebas de acceso a la Escuela Nacional de Teatro, se lo comenté a mi padre de pasada y todavía no sé muy bien como al día siguiente estaba en Pinar del Río haciendo las pruebas y unos meses después ingresé a la escuela”, cuenta la actriz cubana Claudia Álvarez.

Graduada de la Escuela Nacional de Arte (ENA) y de la Universidad de las Artes (ISA), cuando era estudiante obtuvo el papel de Paula en la telenovela “Aquí estamos” de Rafael González y Hugo Reyes, que transmitió la Televisión Cubana durante el año 2010. Sin embargo, la primera vez en el mundo de la actuación fue sobre las tablas de un teatro.

“La primera vez en un escenario con público fue mi tesis de graduación de la ENA, y guardo ese día como uno de los más lindos que he vivido. Estrenábamos “Sueño de una noche de verano” de William Shakespeare con “Teatro El Público” bajo la dirección de Carlos Díaz. Salíamos a escena todos los actores del espectáculo, que no éramos pocos, cogidos de la mano y sonando detrás “Silencio” en la voz de Omara Portuondo e Ibrahim Ferrer. Nunca más he podido escuchar esa canción sin estremecerme.

“Recuerdo la mezcla del sudor de mis manos con las de Tony Alonso que iba siempre delante, vestido de una hermosa Hipólita francesa, recuerdo perfectamente el olor de las hojas secas que cubrían todo el escenario mezclado con sudor, maquillaje y la madera del tabloncillo, un olor que nunca más me sería ajeno: olor a teatro. Pero hay algo que sé que nunca olvidaré y es el silencio absoluto que se rompía con nuestras voces en escena y que precedió los aplausos. La primera vez que escuché aplausos desde el escenario es una emoción que se parece a pocas de las que he vivido”.

Con “El Público” continuó colaborando después de graduada en obras como “Noche de Reyes” y “Cuento del Decamerón”, así como con otras compañías como “Trébol Teatro”, “Pálpito” y “Mitos Teatro”. Precisamente, cuando le preguntan a Claudia cuál resulta ese medio que elegiría por sobre los otros responde: “Teatro, sin dudas. Está lleno de vida y de fragilidad. Sabes cómo empiezas, pero no cómo termina, cualquier cosa puede salir mal y hay que solucionarlo por el camino, como la vida misma”.

La actriz ha formado parte de elencos de producciones como la telenovela de Joel Infante “La sal del paraíso” en el papel de Lorna y “Latidos compartidos” dirigida por Felo Ramírez y Consuelo Ramírez, donde dio vida a Alejandra, trabajos por los cuales recibió un premio Adolfo Llauradó que otorga la Asociación Hermanos Saíz como Mejor Actriz de Televisión. Además, integró la serie juvenil “Zoológico”, así como “Rompiendo el silencio” y “Extravíos”.

¿Considera que los actores deben tener personajes parecidos a ellos o diferentes?

“Cualquier personaje bien escrito es un regalo y si partimos de esa base tenemos la opción como actores de llevarlo a nuestro terreno o de buscar en el área de lo desconocido. La diferencia entre uno y otro está en cuánto nos queramos arriesgar”.

Con actuaciones también en el cine en filmes como “La Isla de Corcho”, “Bocaccerías Habaneras” y “Nido de mantis”, Claudia comenta sobre el proceso para desligarse de los personajes una vez finalizan las grabaciones o la puesta en escena en el caso del teatro.

“Lo que viven o sienten mis personajes no está ligado a mi cotidianidad y por eso desligarme, a nivel emocional, de lo que hago en la ficción no ha sido un problema para mí. Sí es cierto que parte del trabajo creativo siempre incluye la observación y el estudio de comportamientos que puedan ser referentes, pero más allá de eso, siempre he pensado que lo más sano para los personajes, y para mí como actriz, es mantenerlos separados uno de otro”.

¿Cuál representa en momento de su carrera en el que se sintió orgullosa?

“Cuando estrenamos “Hembra” en La Habana. Grisell Monzón, Aydana Febles y yo nos habíamos quedado muy impresionadas por la puesta de “Jacuzzi” de Yunior García. Éramos tres amigas actrices con mucho que decir y estábamos fascinadas tanto por el texto como por la puesta de ese espectáculo. Fue por eso que nos acercamos a Yunior y le hablamos de la idea de crear un texto que tuviera como centro el hecho de ser mujer joven en Cuba en ese momento.

“Yunior tenía un texto breve que giraba alrededor de tres personajes femeninos que coincidían en circunstancias un poco extremas en el ojo de un huracán y ese fue el principio de un proceso creativo que sentimos propio de principio a fin y que nos unió mucho más tanto a nivel personal como profesional”.

Claudia reside en Madrid, España, junto a su pareja el también actor cubano Yadier Fernández. Desde inicios de este 2024 unieron su talento al del dramaturgo Yunior García en “Jacuzzi”, una obra reestrenada con una duración de aproximadamente 75 minutos.

El guion refleja un debate entre tres amigos: Susy, Pepe y Alejandro, que se reencuentran después de varios años, y cuyas visiones de la realidad cubana resultan muy diversas. En el texto abordan temas como la amistad, orientación sexual, la prostitución, emigración, la pérdida de valores y el papel de los artistas en la sociedad.

Otro de los proyectos que ha mantenido activa a la joven actriz lleva por nombre «Lo que cuentan mis amigas», pequeños cortos de comedia que se dividen en capítulos con el objetivo de divertir al público. A través de la red social Instagram Grisell Monzón, Claudia Álvarez, Maridelmis Marin y Aydana Febles se unieron para concretar la idea.

“Lo que cuentan mis amigas” fue un proyecto ideado por Aydana Febles con la intención de conectarnos nuevamente a través de la creación a pesar de la distancia que nos separa a las cuatro actrices involucradas. Tengo poca experiencia con la comedia y siempre me ha costado atreverme, pero sentí que merecía la pena arriesgarse por un proyecto en que mi amiga creía tanto.

“Cristal fue saliendo de a poquito, jugando, probando aquí o allá, y creo que todavía queda mucho por crecer, pero me divierto mucho haciéndolo y es lo que más agradezco de la experiencia”, expresó Claudia sobre la iniciativa.

Como proyectos para los próximos meses del año continuará con la entrega al público de “Jacuzzi” en la capital española y planean la presentación de “Hembra”. Sobre cuál ha sido la enseñanza más valiosa que le ha dejado su carrera, la actriz dijo: “Creo sinceramente que el arte en todas sus manifestaciones sana y transforma. Somos responsables, como artistas, de lo que hacemos con ello”.

Después de desarrollar una carrera profesional en la actuación dentro y fuera de Cuba ¿qué personaje sueña interpretar que aún no hace?: “No tengo un personaje ideal, lo que más disfruto del proceso creativo es la sorpresa, la búsqueda y el descubrimiento. Ahí está, creo yo, la magia y el regalo”.

Brenda González Betancourt, graduada de Licenciatura en Periodismo en la Universidad de Matanzas y apasionada de la cultura. Ha colaborado con otros medios vinculados al arte y sus manifestaciones.


Comparte esta publicación con tus amigos.
Muévete con colarte. Toca para unirte
Muévete con colarte. Toca para unirte
Anuncio Patrocinado

Lo más destacado

Compártenos tu opinión sobre esta publicación

Descubre más desde CubaActores

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo