Sabor a Sal y Poesía en Pseudo pez de Patricia Rodda
Sabor a Sal y Poesía en Pseudo pez de Patricia Rodda

Sabor a Sal y Poesía en Pseudo pez de Patricia Rodda

De la “obsesión por el océano” de Patricia Rodda llega su nuevo libro, «Pseudo pez». Una carta de amor en verso al mar. Un poemario que viste de abrazo para todos los cubanos, pues, aunque dentro de sus páginas hay mucho intimismo, podemos vislumbrarnos en algunos versos y en esa circunstancia del agua que nos rodea por los cuatro costados, propia de quienes nacimos en islas.

«Pseudo pez» reverencia a ese mar que a veces es madre, a veces respuesta, y a veces muro; y esa profunda relación, sagrada, que marca a todos los cubanos con el océano, hace que estos versos nos sean cercanos, pues veremos nuestra esencia, lo que somos, reflejado en varios de los poemas.

El mar como lenguaje común entre los isleños que elige la autora para desbordarse en el papel ha sido un acierto para caracterizarnos como esos seres a quienes pesa la tierra firme. «Marea Alta», «Oleaje», «Corrientes Marinas» se convierten en canciones sobre nuestra resiliencia, cultura, identidad, sexualidad, mitos; versos que retratan a aquellos que nos sabemos de sal.

Ilustrado por Zaida del Río, el poemario se embellece con un valor visual excepcional, impregnado por las creaciones genuinas que fluyen de la magia de esta brillante artista plástica. La conjunción de palabra e imagen para quienes hemos visto el conjunto es una sola pieza, imposible de separar.

Pero esto no es nuevo para Rodda; como buena sirena, inquieta y efervescente, absorbe, como el mar, todas las formas de arte que puede encontrar para sus creaciones. Ya lo vimos en «Desnuda en Proscenio», y lo veremos en todo lo que tenga su firma. Ambos títulos, publicados por Aurelia Ediciones, forman parte de un proyecto mayor donde Patricia Rodda presta sus versos a grandes actores cubanos para que los vivan, los moldeen a su imagen y semejanza, y el libro vuelva a nacer en otra voz, en otro tiempo y en otras vidas. Esta transgresión al proceso editorial ha hecho posible que su poesía traspase el papel, el ciberespacio y encuentre a otros peces fuera del agua en todas partes del mundo.

Quienes lleguen a las profundidades de «Pseudo pez» también podrán encontrar el espíritu del corazón de Patricia (Eli Okan Mi), en hojas negras y versos blancos; ahí, en el medio del alma, está la fe, que como la marea, fluctúa y cambia: a veces alta y poderosa, otras baja y tranquila, pero siempre presente y en movimiento. Encabezado, como no podía ser de otra manera en este libro, por la madre de todo, Yemayá, «Eli Okan Mi» llega en forma de orishas, repasando la esencia de cada deidad coloreada con la sal de esta isla y retratada en los versos de «Pseudo pez».

«Pseudo pez» llegará a ti a través de las redes sociales, del audiovisual, del papel o de las reseñas que se le han hecho, y se quedará contigo en alguna parte, porque, como el mar –viene de él-, recupera todo lo que le han quitado. Y somos hijos de ese mar que a Patricia se le ha presentado en forma de obsesión; te verás hecho verso.


Comparte esta publicación con tus amigos.
Muévete con colarte. Toca para unirte
Muévete con colarte. Toca para unirte
Anuncio Patrocinado

Lo más destacado

El rostro antes del rostro

La tarde del 15 de marzo de 2026, Gwyneth Paltrow abrió el sobre en el Dolby Theatre de Los Ángeles y anunció un nombre que…

Compártenos tu opinión sobre esta publicación

Descubre más desde CubaActores

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo