La historia de Ninón Sevilla en la Época de Oro mexicana
La historia de Ninón Sevilla en la Época de Oro mexicana

La historia de Ninón Sevilla en la Época de Oro mexicana

Emelia Pérez Castellanos nació en La Habana el 10 de noviembre de 1929. Creció en el Centro de la ciudad bajo la tutela de su abuela y una tía. La vocación religiosa que sintió en su niñez cedió pronto ante otra inclinación: la danza. El oficio, mal visto por su familia, la llevó a adoptar un nombre artístico. Eligió Ninón en homenaje a la cortesana y escritora francesa Ninon de Lenclos.

Comenzó en los escenarios nocturnos de Cuba y en el coro del Teatro Martí junto a figuras como Mimí Cal Nananina y Leopoldo Fernández, Tres Patines. Un casting con el cineasta Juan Orol la dejó fuera —la elegida fue Rosa Carmina—, pero la oportunidad llegaría por otra vía.

El empresario puertorriqueño Fernando Cortés la llevó a México para presentarse en el Teatro Lírico. Allí conoció a Dámaso Pérez Prado, a quien ayudó a introducir el mambo en el país, alquilando el Teatro Margo para su lanzamiento. En Guadalajara, su actuación en un show encabezado por Libertad Lamarque superó las expectativas y llamó la atención de productores cinematográficos.

Su debut en el cine llegó en 1946 con Carita de cielo, bajo la dirección de José Díaz Morales. A partir de entonces se convirtió en artista exclusiva de Producciones Calderón. Con Alberto Gout inició una colaboración que incluyó títulos como Revancha, Sensualidad, No niego mi pasado, Aventura en Río y Aventurera, esta última considerada por la crítica como referente del cine de rumberas. También trabajó con Emilio Fernández en Víctimas del pecado, Julio Bracho en Llévame en tus brazos y Gilberto Martínez Solares en Mulata, cinta pionera en incorporar elementos de la cultura afrocubana.

Su estilo y dominio escénico le abrieron espacios en mercados como Francia y Brasil. Rechazó propuestas de estudios de Hollywood, priorizando su trabajo en México y América Latina. Con el declive del género en los años 60, se retiró y vivió 15 años en Nueva York.

El regreso ocurrió en 1981, convocada por Mario Hernández para Noche de carnaval, un homenaje cinematográfico que le valió el Ariel a Mejor Actriz. Participó también en Hoy como ayer y Rumbera caliente, y se mantuvo activa en teatro.

En televisión dejó un extenso registro en telenovelas como Rosa salvaje, María la del barrio, La usurpadora, Rosalinda y Qué bonito amor. Sus personajes, generalmente en entornos de barrio y vecindad, se integraron al imaginario popular de la pantalla mexicana.

En su vida personal, estuvo casada con el médico cubano José Gil, de quien enviudó, y tuvo un hijo, el músico Genaro Lozano.

Ninón Sevilla falleció el 1 de enero de 2015 en Ciudad de México, a los 85 años. Fue sepultada en el Lote de los Actores del Panteón Jardín. Su filmografía, que abarca más de tres décadas, y su presencia en la televisión mexicana sostienen el recuerdo de una figura que llevó la rumba cubana al cine y la integró al repertorio visual de la Época de Oro mexicana.


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