Por: Ashly Medina (Ashly, la novelera de Cuba)
En la novela «El Derecho de Soñar«, el actor Roque Moreno interpreta al personaje de Amado Trinidad, apodado «El guajiro de Ranchuelo». Aunque nunca imaginó que su incursión en la radio sin experiencia le costaría la vida, sus rivales, los hermanos Goar y Abel Mestre, dueños de CMQ, lo desplazaron y provocaron su ruina, obligándolo a cerrar su emisora en 1954.
Amado Trinidad vendió su parte del negocio cigarrero «Trinidad y Hnos» a la familia por dos millones de pesos, y con ese dinero adquirió la emisora de radio CMHI en Santa Clara, a la cual anexaría después otras once emisoras. Fundó la planta RHC Cadena Azul, la primera cadena nacional radio-telefónica del país, y comenzó sus trasmisiones el 20 de mayo de 1939 en sus estudios de Prado 54, esquina a Capdevila, donde hoy se encuentra el hotel Packard.
Con Cadena Azul, Amado Trinidad se propuso destacar la cubanidad, proteger a los artistas nacionales y brindar la mejor música a los radioescuchas. Para lograr estos objetivos, pagaba los mejores salarios de la época a los artistas y el personal que laboraba en la emisora, realizaba espectáculos por todo el país y creó la revista Ecos, perteneciente a la cadena radial.
Amado Trinidad contrató con carácter de exclusividad a 40 cantantes, 34 actores, 18 locutores, 20 escritores de radio, 10 orquestas y 10 compositores, pero su generosidad con los artistas y sus amistades contribuyó a su quiebra.
Con el advenimiento de la televisión, Amado planeó introducir la TV a color en Cuba, pero el mal manejo de sus fondos y el haber sido esquilmado por algunos de sus colaboradores malograron su propósito.
Durante la década de 1940, Cadena Azul desplazó a la CMQ del primer lugar en radioaudiencia hasta que la CMQ pasó a manos de Goar Mestre, quien había estudiado en la Universidad de Yale, en Estados Unidos, era un empresario exitoso, conocedor del medio radial y estaba muy vinculado a los capitales norteamericanos.
Después de quebrar, Amado Trinidad se retiró a su finca San José, en Guanajay, donde se dedicó a cultivar flores, aunque mantuvo una vida pública y participó en varias ocasiones como invitado en programas de radio y televisión. En 1954 recibió la Orden San Cristóbal de La Habana por ser una figura cimera en la radiodifusión nacional. Sin embargo, el 11 de agosto del año siguiente lo encontraron ahorcado. A su sepelio asistieron miles de personas.
Ashly Medina Martínez, graduada en Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad de Las Villas Martha Abreu, y novelera por excelencia. Con su sólida formación académica y su pasión por las telenovelas, Ashly se une a nuestro equipo en CubaActores para ofrecer sus excelentes comentarios y análisis sobre la telenovela cubana.




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