Por Brenda González Betancourt
Con su personaje de Fabián Montenegro en la actual telenovela cubana “Renacer”, el actor Andros Perugorría Lafuente constituye uno de los rostros más queridos de la pantalla chica. Sin embargo, su trayectoria lo sitúa en otros medios como el teatro y el cine, donde se ha desdoblado en numerosos personajes a lo largo de su carrera.
El teatro lo vio llegar a los 12 años al grupo de “Olga Alonso”, bajo la dirección de Humberto Rodríguez, y desde entonces le ha dado vida a papeles como Romeo en “Romeo y Julieta”, Víctor en “Yerma”, Ismael Prado en “Réquiem por Yarini”, entre otros.
Precisamente sobre el arte de las tablas expresó: “El teatro, sin dudas, es el medio que más capacidad de expresión tiene para el actor, además de que le da una oportunidad única de profundizar y comprender a los personajes. En las artes audiovisuales plasmas la obra y hasta ahí llega tu proceso, pero en el teatro el proceso no termina hasta la última función. Incluso podrías repetir la obra y, aun así, el proceso será único y distinto porque ya no seríamos los mismos”.
¿Si escucha la palabra “teatro”, qué viene a su mente?
“Ludi Teatro, mi familia teatral, a la cual admiro y quiero mucho. El teatro es la base y los procesos teatrales son tan sacrificados e intensos que unen de una manera muy especial a los compañeros con los que trabajas”.
El cine también ha contado con la presencia del joven actor en producciones como “Siete días en La Habana”, “Vestido de novia” y “Fátima o El parque de la fraternidad”. En agosto de este año finalizó el rodaje de “5 Historias de Amor y un Bolerón Desesperado”, del cual formó parte del elenco.

Andros Perugorría en “5 Historias de Amor y un Bolerón Desesperado”
“El personaje de Toni me permitió adentrarme en el mundo interior de un pintor. En ese aspecto, quiero agradecer a mi padre, que es pintor también y es un referente cercano, y a Rafael Pérez Alonso, artista plástico y amigo, que me ayudó en el proceso.
“Fue un placer darle vida a Toni y trabajar con amigos como los de i4films, Leticia León y Lili Santiesteban, actrices con las que trabajé, sobre todo con Leticia, codo a codo. También quisiera agradecer a Arturo Santana, el director, por la oportunidad”, dijo Andros Perugorría a CubaActores.
Sin embargo, no solo ha estado en películas nacionales, sino que ha asumido roles en proyectos extranjeros, como la serie española “Los nuestros”, donde compartió con figuras como Blanca Suárez y Hugo Silva. La trama se desarrolla alrededor del rescate de dos niños españoles secuestrados, que deben ser liberados por el Grupo de Operaciones Especiales del Ejército de ese país.

Andros Perugorría en “Los nuestros”
Sobre la producción recordó: “Fue una experiencia maravillosa junto a un elenco de lujo. De ahí todavía guardo grandes amistades. Entrenamos con el ejército y las fuerzas especiales españolas. Estando ahí, no me lo podía creer. Gracias al director Salvador Calvo, que me dio esa oportunidad increíble, y a mi representante en España, Gota de Luz”.
Una escena de las más complejas que haya tenido que asumir
“Todas las escenas tienen complejidad. Si haces la tarea, todas fluyen. Aunque en mi profesión lo bueno es que no todo está escrito y trabajamos con emociones, así que hay que estar abiertos a lo que surja en el momento”.
¿Cómo se prepara para sus personajes una vez conoce el guion?
“Me lo leo varias veces para tratar de atrapar los detalles y entender bien lo que le pasa. Luego trato de rellenar la vida no contada del personaje, o sea, el antes y el después. A partir de ahí, voy fluyendo en dependencia de las necesidades del personaje y las mías. Es una búsqueda que no termina hasta que se acaba el trabajo”.

“Juan de los muertos”
Los actores asumen con profesionalidad cada papel, sin embargo, con unos más que con otros desarrollan un cariño especial. Sobre ese personaje que le gustaría repetir, Andros Perugorría confesó: “Me gustaría volver a interpretar a Vladi California. Creo que nos quedamos con una deuda, para nosotros y para el público, de una segunda entrega que lo llevaba. Cuando termino de interpretar un personaje, ya mi mente está pensando en lo próximo, pero ‘Juan de los muertos’ se merece una segunda parte”.
Entre telenovelas, películas y obras teatrales, ¿qué disfruta más?
“Disfruto trabajar, da igual el medio, aunque no puedo negar que le tengo un cariño especial al cine, ya que soy cinéfilo desde pequeño, pero todos son especiales de alguna manera y tampoco es bueno encasillarse en uno. Además, todavía hacer cine en Cuba es un lujo”.
¿Ha rechazado algún personaje durante sus años de carrera?
“De joven rechacé un par de trabajos en cine, sencillamente porque no me gustó nada el guion. Mi pasión por el medio tampoco puede cegarme y aceptar cualquier cosa. Un trabajo malo puede tronchar de alguna manera la carrera de cualquiera, aunque nada es perfecto y hay que ser perseverante”.
En ocasiones, el público comenta los beneficios que puede traer o no un familiar dentro de los medios. ¿Tener un padre reconocido en la actuación constituye una ventaja o una desventaja?
“Formar parte de una familia de artistas o, específicamente, ser hijo de una institución del cine como es mi padre solo tiene ventajas. La gente, seas hijo o no de una personalidad, te va a querer pasar por arriba. Este es un medio competitivo como cualquier otro, pero lo único que da la razón es el trabajo. Ya tenía cierta visibilidad por mi padre, ahora toca ganarme ese lugar por mí mismo, y ese es un trabajo que nunca acaba”.
¿Cómo valora la producción de filmes y la formación de actores en Cuba en la actualidad?
“En Cuba hay mucho talento en general, y sé que muchos se han ido, pero hay otros que todavía están aquí o se están formando. Venimos de tiempos difíciles, pero el cine se está recuperando. Este año el ICAIC formó parte de tres producciones simultáneas y hay grandes productoras independientes como i4films que no han parado de trabajar.
“Estoy muy entusiasmado al respecto. Sobre la preparación de actores, solo puedo decir que la formación de todos está dentro de cada uno. Si amas lo que haces y luchas por crecer cada día, da igual la escuela. Los que llegan a triunfar en la vida son personas que se lo propusieron”.

La crítica de arte ha apuntado en variadas ocasiones a aspectos que deben perfeccionarse tanto en los productos cinematográficos como en los televisivos y en las obras que se presentan en las tablas. Según su consideración, ¿cuáles serían algunos de esos detalles a mejorar?
“Lo que hay es que trabajar, solo el trabajo te indica qué hace falta, y es la única verdadera escuela. El hacer es lo que hace el camino. La teoría es buena, pero se estanca. Solo la práctica nos puede salvar y nos da la oportunidad de probar qué funciona y qué no”.
Brenda González Betancourt, graduada en Licenciatura en Periodismo por la Universidad de Matanzas y apasionada de la cultura. Ha colaborado con otros medios vinculados al arte y sus manifestaciones.




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