Si un amigo te celebra, es porque algo bien hiciste. Jose Carnota es uno de esos nombres que todos conocemos, ya sea como influencer, comunicador o actor. En Cuba, donde los caminos y sueños suelen estar llenos de obstáculos, o donde quiera que vaya, el término «artista» no se lo quita nadie. Hoy, en su cumpleaños, no es un seguidor quien habla, sino un amigo que, desde una mirada sincera, nos cuenta la historia de un «socio» que está logrando sus sueños.
Era el primer día de clases, yo tenía todo el miedo e inseguridad que invade a un niño cuando empieza séptimo grado. Nueva escuela y nuevos compañeros, nada asustaba más. Las dos profesoras que me tocaron eran «PGI» de manual, se les ocurrió la genial idea de que les preguntáramos cualquier duda o inquietud que tuviéramos, para socializar y romper el hielo.
«PROFE, ¿USTED VINO PA’ CA A CABALLO?», fue la primera pregunta lanzada a las dos perplejas muchachas. Venía del chamaco de al frente, que después de hacer la pregunta se echó a reír él solo, hasta contagiar a toda el aula. Se llamaba Jose y tenía hechos los «rayitos» (símbolo de tener voltaje en aquel entonces). Era imposible que la atención no fuera hacia “el socio nuevo”, que de tres frases que decía, dos eran chistes.
Por supuesto, que estuve más que dispuesto a ser su cómplice de trastadas y comedias. Mi amistad con Jose se mantuvo toda la secundaria y el Pre. Tuve el privilegio de disfrutarlo de cerca y ver germinar en él sueños como conocer a Messi o trabajar con Alexis Valdés. Con el pasar del tiempo también tuve el placer de verlo cumplirlos uno a uno y, sobre todo, que miles de personas pudieran disfrutarlo como yo lo hice durante años.

Aquí en Cuba, en la televisión, encandiló con su luz Los Lucas y A otro con ese Cuento. Más de uno nos quedamos con tremendas ganas de verlo más y en más espacios. Como persona, no hay artículo alguno que abarque todo lo lindo que opino de él, pero me urgía hacer un humilde homenaje a mi amigo, un artista genuino de corazón inmenso. Ya casi son 30 años de estadía en este plano de un ser de luz y felicidad.
Te quiero, brother, no dejes de brillar.
Alejandro Leonel Barroso, músico, poeta y loco —en ese orden, y no es solo una frase—, llega a CubaActores para mostrarnos su particular manera de ver el mundo. Con un toque de irreverencia y mucha creatividad, Barroso se aleja de lo convencional y nos ofrece una mirada fresca y directa a través de sus historias y opiniones. Un ser que hace de lo impredecible su mejor carta de presentación.




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