Nos complace presentar la segunda parte de la entrevista exclusiva realizada por Marcela García a la destacada figura del teatro cubano, Lizette Silverio.
Tras explorar su formación, influencias y enfoques en la docencia y dirección artística en la primera entrega, esta segunda parte se sumerge en las motivaciones que la llevan a escoger textos, los procesos intensos de investigación dentro de su grupo teatral, y su perspectiva única sobre la relación entre la docencia y la dirección artística.
Acompáñennos en este viaje a través de las palabras de Lizette Silverio mientras comparte sus experiencias, desafíos y la pasión que impulsa su compromiso con el arte teatral cubano.
En el año 2006 fundaste tu proyecto teatral que hasta ahora se mantiene con un constante y sólido quehacer en el mundo de las tablas. Cuéntanos un poco de los procesos de investigación dentro del grupo, para cada nueva obra que sé son muy intensos. ¿Las búsquedas recaen más en el plano temático y de las ideas que defiende cada espectáculo, o esa investigación también implica exploraciones a nivel formal?
Desde que fundamos el grupo de teatro Jaime Gómez Triana, que era el asesor en aquel momento, y yo, optamos por comenzar a trabajar con la dramaturgia cubana. Nos mantuvimos muchos años con autores cubanos como Norge Espinosa, Yerandi Fleites, Nara Mansur; luego abrimos el diapasón y trabajamos con autores españoles, argentinos; pero en esta ocasión regreso a un texto cubano de Taimí Diegues. Para cada proceso se realiza una profunda investigación de acuerdo a la obra y su contexto y realizamos el entrenamiento en base a las pautas que uno se haya planteado de dirección para esa puesta, ya sea para teatro para niño o teatro para adultos. Siempre intentamos mantener un esquema de trabajo estable en ese sentido, trabajamos la investigación a partir del actor y de cómo responden los personajes en las circunstancias de la obra. O sea, yo no llego con la obra literalmente planteada en mi cabeza y siempre que es posible hacemos trabajo de mesa con el autor. Analizamos a profundidad lo que sucede en cada escena y escojo provocaciones que me hace el texto, para ir trabajando esas pautas con los actores.
Lizette, ¿qué te motiva a escoger los textos que quieres llevar a escena? ¿Puedes adelantarnos un poco de qué va el próximo espectáculo y cómo ha sido el proceso de montaje?

El texto de «Con la ropa de mi madre», nuestro más reciente estreno, me enamoró por lo que dice, más allá de las palabras, por la historia, las ideas que defiende la obra y sobre todo, por cómo lo hace. Me he percatado de que tengo una especial inclinación hacia los textos poéticos, con una narración que despierta los sentidos y hace romperte la cabeza para poder contarla. Me atrapa el reto de aterrizar ese vuelo poético para que sea comprendido y disfrutado sin que pierda su magia.
Por ejemplo, en esta obra para el proceso de montaje, fue clave el trabajo con las rondas, aparecen varias en la propia dramaturgia y yo le pedí a cada amaranta que le regalaran una ronda a su personaje. Entonces, a partir de esa exploración, fueron surgiendo ejercicios específicos que me permiten conformar el espectáculo, partiendo de lo que siente, intuye, expresa y propone el propio actor. Para eso son las improvisaciones, yo voy guiando y conduciendo un camino que encontramos en conjunto.
En esta obra se aborda el tema de la mujer, es una obra caótica, con un universo lleno de posibilidades, mil maneras de ser interpretadas y de poder enfocar su historia. Historia que va paralela a unos textos que diría, el perro hembra, un personaje que habla como por acotaciones y que rompe por completo la línea argumental aristotélica. La obra es muy rica de ser trabajada y tiene un mundo lleno de metáforas, por tanto te permiten muchas lecturas.






Marcela García Olivera, actriz y directora cubana. Formada en la Escuela Nacional de Arte y en el Instituto Superior de Arte, su influencia va más allá de los escenarios. Además de su destacada labor en la Compañía Teatral Hubert de Blanck, donde ha dado vida a diversos personajes en obras de renombre, Marcela también comparte su conocimiento como profesora en el Instituto Superior de Arte. Ahora, al unirse a nuestro equipo en CubaActores, su perspectiva actoral aportará una visión única y novedosa. Con su estilo natural y empático, cautivará a la audiencia y ofrecerá una lectura enriquecedora, especialmente para los amantes de la actuación.




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