Después de casi cuatro años de su trágica partida, sus restos han llegado a la isla, la tierra que la vio nacer, crecer y consagrarse como una de las grandes de la actuación. La noticia fue compartida por Jorge Enrique Fernández Falcón, cuñado de la actriz, a través de sus redes sociales. En su mensaje, expresó el profundo agradecimiento hacia su hermano, Jorge Alberto Fernández, esposo de Broselianda, por llevar a cabo este gran gesto de amor: “Gracias, querido hermano, por tanta fuerza, tanto amor y grandeza hacia tu amada Brosse… llegaron en paz a la tierra que la vio nacer, crecer y hacerse grande en lo que más sabía hacer y lo que era su pasión: actuar”.
El viaje de sus restos desde Miami, Florida, hasta La Habana marca el retorno definitivo de Broselianda a su país, donde miles de cubanos la recuerdan y honran su legado artístico. Esta noticia ha tocado profundamente a familiares, amigos y seguidores, quienes han mostrado su cariño y empatía en este último tributo a la actriz.
Graduada con título de oro del Instituto Superior de Arte en 1987, Broselianda Hernández demostró desde muy joven una profunda pasión por la actuación. Su formación estuvo marcada por grandes maestros del teatro cubano como Vicente Revuelta, Isabel Moreno y Miriam Lezcano. Integró grupos de teatro como Buscón y El Público, donde su capacidad para asumir roles complejos la destacó como una actriz versátil y talentosa. Su trabajo bajo la dirección de Flora Lauten en el grupo Buendía también fue fundamental para su evolución artística.
A lo largo de su carrera, Broselianda brilló en múltiples medios. En la televisión, protagonizó telenovelas como Cuando el agua regresa a la tierra y Las honradas, conquistando al público cubano con su carisma y destreza actoral. En el cine, trabajó en producciones como Castillos en el aire, José Martí: el ojo del canario, Barrio Cuba, Isla Margarita y Cosas que dejé en La Habana. Su talento trascendió fronteras, participando en proyectos internacionales. A lo largo de su carrera, recibió numerosos premios y reconocimientos, reflejo de su excelencia y compromiso con el arte.
El 18 de noviembre de 2020, Broselianda fue encontrada sin vida en las aguas de una playa de North Beach, en Miami, ciudad donde residía. Su inesperada muerte conmocionó a la comunidad artística cubana e internacional, dejando un vacío en el mundo del teatro, la televisión y el cine.
Hoy, Broselianda sigue siendo un símbolo de inspiración para jóvenes actores y actrices en Cuba. Su legado no solo se ve reflejado en los premios que recibió, sino también en la profunda influencia que tuvo en la formación y desarrollo de una nueva generación de artistas.
El regreso de sus restos a Cuba es un recordatorio de su profundo vínculo con la isla, donde siempre será recordada por su innegable talento, su pasión por el arte y su humanidad. Sus personajes seguirán presentes en la memoria de todos los que la conocieron y admiraron su trabajo.




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