La confirmación de una segunda temporada de “¿A qué estás esperando?”, la serie de Atresplayer inspirada en las novelas de Megan Maxwell, mantiene a Rubén Cortada en un lugar de interés dentro del audiovisual español. Junto a Adriana Torrebejano, el actor cubano protagoniza una historia de atracción y conflicto que ha conectado con un público amplio y diverso. La plataforma ha decidido continuar el proyecto tras el buen recibimiento de su primera entrega.
Rubén Cortada nació el 6 de octubre de 1984 en la Isla de la Juventud. Hijo de un ingeniero hidráulico y una microbióloga, creció en un entorno que valoraba el esfuerzo y la disciplina. Practicó tenis, boxeo y buceo antes de estudiar Ingeniería Automática en la Universidad de La Habana, carrera que abandonó cuando surgió una oportunidad laboral en España. Aquel cambio de rumbo lo llevó primero al modelaje y después a la interpretación.
Se formó en teatro bajo la guía de Humberto Rodríguez en Cuba y, más tarde, con el maestro argentino Fernando Piernas en Madrid. En la televisión española, participó en producciones como Bandolera y El tiempo entre costuras, hasta alcanzar notoriedad con su papel de Faruq Ben Barek en El Príncipe, una serie que consolidó su presencia en pantalla. Desde entonces, ha trabajado en distintos registros, combinando proyectos de acción, drama y comedia.



En ¿A qué estás esperando?, Cortada interpreta a Can, un piloto que intenta sostener el equilibrio entre la tradición familiar y el deseo de vivir según sus propias reglas. Frente a él, Torrebejano encarna a Sonia, una mujer con la que desarrolla una relación cargada de tensión y humor. La serie, estrenada en octubre de 2024, mezcla romance y erotismo con una mirada directa sobre las dinámicas de poder y las contradicciones personales.
El actor ha comentado en varias ocasiones que la interpretación le permite observar su propia conducta desde otra perspectiva. En este proyecto, ha buscado un tono contenido, evitando artificios, centrado en la verosimilitud del vínculo entre los protagonistas. Esa contención se percibe también en su manera de abordar las escenas más íntimas, que se apoyan en la confianza y el respeto mutuo entre compañeros de rodaje.
La renovación de la serie reafirma la presencia de Cortada dentro de un circuito competitivo y en constante cambio. Su trabajo evidencia una adaptación continua a los nuevos lenguajes audiovisuales sin renunciar a su origen. Para quienes seguimos su trayectoria desde Cuba, su avance representa un ejemplo de constancia profesional en un entorno exigente.
El rodaje de la nueva temporada ya está en desarrollo. Los próximos capítulos ampliarán la historia de Can y Sonia, con nuevas tensiones personales y un desarrollo más profundo de sus motivaciones. Para Cortada, esta continuidad es también una oportunidad de seguir explorando los límites del personaje y su lugar dentro de la narrativa española contemporánea.




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