Amelia y el arte de sacarle partido a los hombres
Amelia y el arte de sacarle partido a los hombres

Amelia y el arte de sacarle partido a los hombres

Por: Ashly Medina (Ashly, la novelera de Cuba)

El segundo capítulo de la serie Los gatos, las máscaras y las sombras nos acercó a la historia de Amelia, magistralmente interpretada por la joven actriz Yei Zubiaur, acompañada del maestro Patricio Wood y un elenco de lujo, entre los que se destaca la excelente actriz Daisy Quintana.

«Sácale partido a los hombres» fue el primer consejo de su tía y, un tiempo después, se casó con François, comenzando así esta triste historia de violencia de género.

Desde los orígenes mismos de la humanidad, nacer niña solía ser, en muchos casos, una desgracia, predominando la idea de que ser una mujer hermosa facilita la vida. A Amelia le enseñaron que la belleza era su mejor carta y, como tantas otras muchachas de nuestro país, emprendió el riesgoso camino de lo fácil, del que muchas veces no se logra salir, al menos sin que aparezca una mano amiga dispuesta a sostenerte bien fuerte.

Las consecuencias de una vida de lujos, viajes y transformación hoy se reflejan en el espejo, al que la joven no puede mirar de frente sin cuestionarse y sin sentir vergüenza.

Amelia tuvo la «dicha» de casarse con un extranjero, de esos que mueven dinero e influencias, el típico europeo que cae rendido ante la belleza de la mujer mestiza, pero que jamás deja de verla con la mirada de un colonizador que pretende «culturalizar» a una mujer del tercer mundo.

Con vestidos caros, viajes y lujos, la compró. No solo su cuerpo, también su libertad y sus sueños. Abandonó una prometedora carrera como modelo para convertirse en la dama de compañía de un hombre con la mente torcida.

Amelia acude aterrorizada a la consulta especializada de la doctora Laura, tocando fondo luego de una serie de sucesos violentos y discriminatorios.

François, su esposo, la exhibe como un trofeo, disfruta del hecho de que sus amigos la deseen y la «presta» para el acto sexual de cualquier depravado mientras él observa, sin medir las consecuencias. Hoy, Amelia tiene una enfermedad de transmisión sexual.

Los golpes, las prohibiciones y los insultos forman parte del matrimonio, al igual que los regalos para la familia, la gestión de estudios en el exterior para su hermanita y una que otra tarde de fotos para mostrar su belleza, bien lejos de una pasarela.

Amelia es solo una de tantas mujeres que han puesto su futuro en manos de un colonizador y, lejos de su tierra y sus seres queridos, viven un calvario lujoso. Tras la pantalla de su móvil muestran a la familia una máscara de felicidad y prosperidad, mientras que las sombras del alma son las verdaderas cómplices de la violencia que sufren.

Liribet Reyes Rivero, graduada en Derecho en la Universidad de Las Villas Marta Abreu y novelera por excelencia. Con su sólida formación académica y su pasión por las telenovelas, Ashly se une a nuestro equipo en CubaActores para ofrecer sus excelentes comentarios y análisis sobre la telenovela cubana.


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