Por Brenda González Betancourt
La primera serie producida de forma independiente en Cuba llegaba en el 2020, un año que golpeó con la aparición de la pandemia. Sin embargo, YouTube estalló en visualizaciones ante el primer capítulo de “Diez latidos por segundo” (10lxs) con guion y dirección por Edy Suárez, quien no provenía de ninguna academia vinculada a la actuación o el arte en general.
La serie ganó inmediata aceptación y popularidad, sobre todo entre los más jóvenes, porque abordó temas polémicos que antes habían sido escasamente tratados y con mucho filtro, tales como las relaciones abiertas de pareja, los tríos amorosos, la influencia de las redes sociales en nuevos universos, dígase la figura de los instagramer, youtubers y creadores de contenido.

En el elenco de la primera temporada de la serie, conformado por Chriss Forte (Gabriel), Miloh (Laura), Dina Stars (Daniela), Angello Felicó (Diego), Samuel Sabater (Sandro), Denise Roque (Karen), Talía Cabrera (Nina), Lester Acosta (Miguel), el propio Edy Suárez (Marcos), la única con preparación actoral en el Instituto Superior de Arte era Rosalí Suen (Amanda).
Para una segunda temporada se incorporaron otros rostros como Ira Rigñack, Marlo Collins y Daniel Hernández. Con episodios de casi media hora, 10lxs abordó asuntos como la bulimia en la juventud como consecuencia de los estándares de belleza, el embarazo en tempranas edades, la violencia, la independencia económica y la dualidad del trabajo y el estudio.

Aunque los personajes de Edy, Miloh y Dina son amigos en la serie y se nota una complicidad entre ellos, al momento de comenzar el rodaje los actores no se conocían, el vínculo surge durante las grabaciones. Como otro dato curioso, hubo escenas, como la de la declaración de Sandro por radio, que no estaban concebidas así.
En el caso mencionado, Samuel Sabater no logró llegar a tiempo para grabar lo escrito en el guion, porque debía viajar en pandemia desde Matanzas y no pudo. Durante una entrevista Edy confiesa que una toma donde debía llorar profundamente sufrió cambios, y otra, donde no estaba previsto, fue de las más emotivas y sentimentales de su personaje.
Gran parte del público joven se vio reflejado de alguna manera en la serie independiente “Diez latidos por segundo”, y frases que están incluidas en el libreto fueron reproducidas en las calles durante las temporadas y un tiempo después. El sueño de un joven de 21 años se convirtió en noticia y todavía hay quienes aseguran han repetido en el consumo del producto audiovisual.
Brenda González Betancourt, graduada de Licenciatura en Periodismo en la Universidad de Matanzas y apasionada de la cultura. Ha colaborado con otros medios vinculados al arte y sus manifestaciones.




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