Yessica Borroto forma parte del elenco de Las muertas, la primera serie de Luis Estrada para Netflix, basada en la novela de Jorge Ibargüengoitia. La producción se suma al catálogo de contenidos mexicanos en expansión, impulsado por una inversión de mil millones de dólares anunciada por la plataforma para el período 2025–2028.
La historia, ambientada en los años sesenta, gira en torno a las hermanas Arcángela y Serafina Balandro, responsables de construir un imperio a partir de una red de burdeles en el ficticio pueblo de Mezcala. Netflix describe el relato como una sátira, fiel al estilo del director. El reparto incluye a Paulina Gaitán, Arcelia Ramírez, Alfonso Herrera, Joaquín Cosío y Mauricio Isaac. El estreno está previsto para el 10 de septiembre.
Aunque su triunfo en las pasarelas es innegable, Yessica también ha luchado por su reconocimiento actoral. Contrario a la percepción popular, su pasión por la actuación precede a su trabajo como modelo. Ha participado en varias producciones audiovisuales, incluyendo otra serie de Netflix, y en 2023 dio un nuevo paso al integrarse al elenco de Sound of Freedom, un filme basado en hechos reales sobre el tráfico de personas en América Latina. Allí compartió pantalla con Jim Caviezel, José Zúñiga, Mira Sorvino y Scott Haze.
Su carrera como modelo se consolidó tras su participación en el desfile Crucero 2016–2017 de Chanel en La Habana. A pesar de no haber sido seleccionada inicialmente, fue admitida como azafata. Durante los ensayos, su forma de caminar llamó la atención del equipo que trabajaba con Karl Lagerfeld, quien la integró al desfile principal. A partir de entonces, trabajó para marcas como Puma, Dey, Lambertz, BrownsShoes, y fue rostro habitual de campañas para firmas cubanas como Clandestina y Prieto’s Style.
En medio de su ascenso constante, Yessica se enfoca en trabajar cada día, manteniendo la humildad y agradeciendo las oportunidades que la han llevado hasta aquí. No proyecta hacia el futuro con grandes declaraciones: prefiere concentrarse en el presente, en el oficio, en el trabajo sostenido.
La comunidad cubana en el extranjero sigue con atención su trayectoria. Borroto no busca representar a nadie, pero su presencia en escenarios internacionales no pasa inadvertida. Su recorrido no se ajusta a moldes. Es, más bien, el resultado de una serie de decisiones personales que la han llevado a ocupar un espacio propio en la industria.




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