Desde que aterrizó en Tokio, Yía Caamaño ha convertido sus redes sociales en un diario visual de su viaje por Japón. La actriz cubana, radicada en Miami desde 2022, se ha dejado seducir por la energía de una ciudad que nunca se detiene. Entre luces de neón, templos ancestrales y la impecable sincronía del transporte japonés, ha recorrido los lugares más icónicos de la capital nipona, documentando cada paso.
El templo Sensoji, en Asakusa, fue una de sus primeras paradas. La imagen de la actriz frente a la icónica linterna roja de la puerta Kaminarimon contrasta con los recuerdos de su infancia en Baracoa. De aquella niña que soñaba con actuar a la artista que conquistó la pantalla con En tiempos de amar, El rostro de los días y Asuntos pendientes, hay un camino tan sinuoso como los callejones de la ciudad que ahora explora.
Yía sabe de persistencia. Antes de graduarse en la Escuela Nacional de Arte (ENA), enfrentó dos rechazos en los exámenes de ingreso. No desistió. A la tercera, logró su objetivo y se abrió paso en el medio con su papel en Con palabras propias, telenovela que le permitió demostrar su talento. Luego llegaron otros retos en cine y teatro, incluyendo su participación en Bailando con Margot y Habana selfies.
Ahora, entre paseos, visitas a restaurantes tradicionales y recorridos por barrios emblemáticos, la actriz se sumerge en la cultura japonesa con la misma curiosidad con la que encara un nuevo personaje. Tokio, con su equilibrio entre tradición y modernidad, se le presenta como un escenario donde la vida cotidiana es tan fascinante como un buen guion.
Desde Miami, hasta el otro lado del mundo, Yía Caamaño sigue sumando historias. Esta vez, la escena no ocurre en un set de filmación, sino en una metrópoli donde cada esquina es una postal y cada instante, un relato por descubrir.




Compártenos tu opinión sobre esta publicación