La adicción de Arturito a los juegos del celular, un acercamiento desde Ojo de agua
La adicción de Arturito a los juegos del celular, un acercamiento desde Ojo de agua

La adicción de Arturito a los juegos del celular, un acercamiento desde Ojo de agua

Por Ashly Medina (Ashly, la novelera de Cuba)

En la novela cubana Ojo de agua, el personaje de Arturito se convierte en un espejo de una problemática que trasciende la ficción: la adicción de los adolescentes a los juegos en el celular. Su historia refleja cómo la fascinación por títulos de gran impacto, como Dota, puede transformarse en una dependencia que afecta todos los ámbitos de la vida.

Arturito juega Dota, que es un videojuego perteneciente al género de Arena de batalla, que se juega en partidas entre dos equipos de cinco jugadores, con cada equipo ocupando y defendiendo su propia base separada en el mapa. Cada uno de los jugadores controla de forma independiente a un poderoso personaje conocido como «héroe» que tiene habilidades únicas y diferentes estilos de juego. Durante una partida, los jugadores acumulan puntos de experiencia y artículos para que sus héroes derroten a sus enemigos. 

Los videojuegos de estrategia y combate, cargados de violencia explícita, no solo atrapan por su dinámica competitiva, sino que también moldean la conducta de quienes los consumen. 

En Arturito se observa cómo la agresividad de estos entornos virtuales permea su carácter, generando tensiones en el hogar y en sus relaciones internacionales.

Y es que la adicción no no se limita al tiempo de juego. Se traduce en el desinterés por los estudios, descuidando sus tareas escolares, mostrando apatía hacia el aprendizaje, descuidando incluso su imagen personal e higiene. Por lo que estos síntomas son cada vez más comunes en adolescentes que priorizan el mundo digital sobre la realidad tangible.

La obsesión por los juegos genera un círculo vicioso de ansiedad, frustración y aislamiento. El adolescente pierde la capacidad de regular sus emociones, se distancia de la familia y se encierra en una burbuja virtual que lo desconecta de la vida real. 

El caso de Arturito ilustra cómo la dependencia tecnológica puede convertirse en una forma de deterioro psicológico. Frente a esta problemática, la novela subraya dos pilares fundamentales: La ayuda especializada de un psicólogo para guiar al muchacho en el proceso de reconocer y superar la adicción y el apoyo familiar para la comprensión, el acompañamiento y la disciplina.  

La historia de Arturito en Ojo de agua es un llamado de alerta. La adicción a los juegos del celular no es un simple pasatiempo prolongado, sino una amenaza real al desarrollo integral de los adolescentes. La sociedad, la familia y las instituciones educativas deben actuar de manera conjunta para enfrentar este fenómeno, que ya se perfila como uno de los grandes retos de la era digital.

Nota sobre Ashly Medina:
Liribet Reyes Rivero, graduada en Derecho por la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas y novelera por excelencia. Con su sólida formación académica y su pasión por las telenovelas, Ashly se une a nuestro equipo en CubaActores para ofrecer sus comentarios y análisis sobre la telenovela cubana.


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