Por: Ashly Medina (Ashly, la novelera de Cuba)
La telenovela cubana «Viceversa» nos acerca a la problemática de la drogadicción, como fenómeno social contemporáneo. Nos ha permitido conocer la historia de Óscar (el Yety), que perfectamente podría ser la de cualquier joven cubano.
Recordemos que cuando la novela comenzó, el Yety estudiaba en la universidad, tenía amigos y buenas relaciones con sus profesores. Vale señalar que este personaje proviene de una familia funcional y de adecuada solvencia económica, de manera tal que convertirse en un drogadicto no es un riesgo solo de los sectores vulnerables o marginales. Lo cierto es que el Yety consumió por curiosidad la primera vez, una segunda para activarse y una tercera pensando que aún podía controlarlo. Y así se fue enganchando poco a poco, deteriorándose su salud y las relaciones con quienes lo rodeaban, robó, mintió y se endeudó, entrando en un círculo vicioso del que le costará trabajo salir.
Y es que el consumo, uso y/o abuso de drogas genera la incapacidad de realizar las obligaciones y las labores más importantes en el trabajo, escuela y hogar, trae consigo la ocurrencia de situaciones en las que resulta físicamente peligroso el estado en el que se sumerge un consumidor y se afectan las relaciones interpersonales y sociales.
Es complejo, pero la adicción al consumo de sustancias psicotrópicas lleva a las personas a sentir una necesidad imperiosa de consumir, y de que cada vez sean mayores cantidades de sustancia para lograr la intoxicación o efecto deseado. Lo más preocupante, en todo el proceso del consumo de drogas, es la abstinencia, pues cuando por razones de no tener dinero para comprar la droga o porque se intenta abandonar la adicción, los síntomas de desesperación son irresistibles y sin la fuerza de voluntad y el apoyo familiar e institucional viene la recaída, siendo en muchas ocasiones generadoras de desenlaces fatales. Y no es cuestión de que un drogadicto no pueda sanarse, pero necesita apoyo familiar, el acompañamiento de los amigos, la fuerza de voluntad y el tratamiento especializado de los profesionales de la salud. En la ficción de una telenovela o en la vida real, la historia del Yety es una probabilidad latente, estemos atentos al desenlace de la historia de este personaje y aprendamos a detectar señales, para que no lleguemos demasiado tarde al problema de nuestros hijos, como le sucedió a Milagros y Jesús.
Ashly Medina Martínez, graduada en Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad de Las Villas Martha Abreu, y novelera por excelencia. Con su sólida formación académica y su pasión por las telenovelas, Ashly se une a nuestro equipo en CubaActores para ofrecer sus excelentes comentarios y análisis sobre la telenovela cubana.




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