Por: Ashly Medina (Ashly, la novelera de Cuba)
Luego de varios meses en pantalla, la telenovela brasileña «Nuevo Sol» llegó a su fin, satisfaciendo las expectativas de muchos y dejando un enorme sinsabor a otros.
Recordemos que «Nuevo Sol» narra la historia de Lucía, una mujer sencilla y luchadora de Salvador de Bahía, que enfrenta un cambio radical en su vida tras enamorarse de Beto Falcón. En una mezcla de romance, venganza y justicia, disfrutamos de una historia llena de emoción, que transitó por altos y bajos si de teleaudiencia se trata, pero sin dudas los escritores reservaron los mejores disparos para el final.




Los cubanos somos expertos populares en telenovelas brasileñas, y sabemos que muchas transitan por etapas de dilación de las historias, también nos sucede que muchas veces no entendemos sobre la introducción de nuevas tramas y personajes que resultan irrelevantes y no aportan mucho al planteamiento global y esta telenovela no estuvo ajena a tales características. Sin embargo, en los capítulos finales se le dio un giro al ritmo de «Nuevo Sol»; las intrigas y revelaciones finales volvieron a enganchar al público, que estaba deseoso de saber quiénes eran los padres ausentes de Carola, qué sucedería con Laureta y cómo quedarían conformadas las parejas principales.
Muy complacidos quedamos los que creemos en el mejoramiento humano y las regeneraciones morales, pues muchos de los villanos se enmendaron y terminaron en paz y armonía. Además, resultó placentero disfrutar de las escenas en la casa de Severo Athayde, que hasta hacía unos pocos capítulos atrás era un campo de batalla.
Los capítulos finales llegaron cargados de sorpresas, asociadas al destino de Laureta, que tuvo más vidas que un gato y más suerte que la Reina de España, y que además ha estado extraordinariamente interpretada por la actriz Adriana Estevez.
En resumen, no hemos visto una espectacular propuesta televisiva, pero disfrutamos de un elenco talentoso y empático, que salvó no pocos bajones en el interés de los noveleros.
Ese gran final de Lucía y Beto, que celebraron su amor junto a toda su familia, fue el momento más esperado por los televidentes, tras más de 100 capítulos de sufrimiento.
Qué alegría resultó ver a Manu graduada de doctora, libre de drogas y a Rosa junto a Valentín, esperando un hijo y criando al otro bebé que tuvo ella con Ícaro. Pero, ¿qué decir de Kacao junto a Roberbal luego de un casi «hasta nunca»?
Trágica la muerte de Carola y la pérdida de Clobis y su loquita esposa en altamar para alcanzar la fama que no les llegó por falta de talento, a pesar de las sobradas ganas.
Siempre que culmina una novela a mí me queda una nostalgia, como de quién fue abandonada por un gran amor, hasta que uno nuevo toca a mi puerta y se inicia así un nuevo romance, o lo que es lo mismo… Un nuevo sol.
Liribet Reyes Rivero, graduada en Derecho en la Universidad de Las Villas Martha Abreu, y novelera por excelencia. Con su sólida formación académica y su pasión por las telenovelas, Ashly se une a nuestro equipo en CubaActores para ofrecer sus excelentes comentarios y análisis sobre la telenovela cubana.




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