Por: Ashly Medina (Ashly, la novelera de Cuba)
La telenovela «El Derecho de Soñar» nos sumerge en un escenario complejo en el que una pareja de jóvenes con discapacidad intelectual, que se aman y han decidido compartir sus vidas, se enfrenta a un embarazo no planificado.
La maternidad y la paternidad son dos aspectos fundamentales en la vida afectiva de las personas, tanto por lo gratificantes que pueden ser como por el compromiso personal a largo plazo que conllevan.
A lo largo de la segunda mitad del siglo XX, hemos avanzado gracias a los métodos anticonceptivos y la planificación familiar. Sin embargo, cuando falta una educación sexual adecuada, pueden ocurrir embarazos no deseados. Justo en esta encrucijada se encuentran Muñeca y Pipo, los queridos personajes de la actual propuesta televisiva.

Es importante enfatizar que, aunque los guionistas se inspiraron en personas reales para crear la historia de María Luisa y Pascual, esta propuesta es ficticia y forma parte de la trama de una novela que rinde homenaje al derecho de nacer. Cualquier desenlace enriquecerá los finales felices de las telenovelas.
Es relevante mencionar que la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad establece la obligación de los Estados Parte de respetar el derecho de las personas con discapacidad a decidir libremente y de manera responsable sobre el número de hijos que desean tener. Además, deben tener acceso a información y educación sobre reproducción y planificación familiar adecuada para su edad y tipo de discapacidad, así como a los medios necesarios para ejercer estos derechos y mantener su fertilidad, en igualdad de condiciones que los demás.
A pesar de estas garantías legales, las barreras sociales persisten, a veces incluso en las propias familias de las personas con discapacidad o entre el personal de apoyo de los servicios médicos, quienes pueden actuar como obstáculos debido al temor a consecuencias no deseadas, como la discapacidad del bebé, la falta de responsabilidad en el cuidado o los bajos ingresos, entre otros.
En el caso particular de Muñeca y Pipo, muchos televidentes han expresado que es absurdo que tengan al bebé. Sin embargo, la mayoría de los internautas no se dan cuenta de cuán independientes son Muñeca y Pipo ni de lo deseado que es el bebé para sus padres, y de lo gratificante que puede ser para Mamacita acompañarlos y asesorarlos en este proceso de maternidad y paternidad. Sería útil conocer, para una mejor comprensión de la situación, si las causas de la discapacidad de Muñeca y Pipo son genéticas o el resultado de otras circunstancias.
En realidad, a mí me encantaría que tuvieran al bebé, recordando siempre que estamos viendo una novela y no la vida de nuestros vecinos más cercanos.
En una ocasión, presencié en una consulta de Genética cómo una madre de una paciente con discapacidad intelectual le comentó a la doctora que su hija quería casarse y tener hijos. La madre le explicó rápidamente que eso sería imposible debido a su condición. Imagino la cara de la chica, su desconcierto y la pena que debió sentir al no recibir el apoyo que esperaba para su proyecto de vida.
Esta historia me llenó de tristeza, enojo y frustración. ¿Cómo nos sentiríamos nosotros si un adulto de nuestra familia, quienes mejor nos conocen, nos cortara las alas antes de que pudiéramos siquiera intentarlo?
Las personas con discapacidad intelectual pueden ser padres si así lo desean, pero es cierto que el embarazo no marca el comienzo del camino. Si una persona con discapacidad desea ser madre o padre en el futuro, ¡eso es una excelente noticia! Deben centrarse en desarrollar habilidades sociales, como el autocuidado, la organización, la cocina, las compras, el uso del transporte público y la asistencia a citas médicas, así como en encontrar un empleo.
Creo firmemente que los cubanos debemos ampliar nuestros horizontes en cuanto a pensamientos y esperanzas. No debemos tomar tan en serio los conflictos que nos presentan las telenovelas y, en cambio, soñar con lo que quizás la vida real no nos permita alcanzar.
Ashly Medina Martínez, graduada en Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad de Las Villas Martha Abreu, y novelera por excelencia. Con su sólida formación académica y su pasión por las telenovelas, Ashly se une a nuestro equipo en CubaActores para ofrecer sus excelentes comentarios y análisis sobre la telenovela cubana.




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