Hay familias donde la tradición pesa. Y si hay ingenieros por todos lados, lo lógico sería seguir la línea, ¿no? Pues Yeissy Valdés Zubiaur demostró que, a veces, la vocación no entiende de planos ni calculadoras. La joven actriz, que ayer compartió detalles de su vida en el programa Mediodía en TV, decidió desde pequeña que lo suyo era el arte.
La vimos como Gia en Renacer, pero su gran paso llegó con la serie Los gatos, las máscaras, las sombras, dirigida por Elena Palacios, donde abordó, con una fuerza que sorprendió a muchos, el complejo tema de la violencia contra la mujer. Y aunque el éxito –más que merecido– le ha llegado rápido, su camino no ha sido precisamente una autopista.
De las dudas a la certeza (con alguna parada estratégica)
De niña, Yeissy fue una exploradora artística. Canto, baile, artes plásticas… todo le llamaba la atención, pero nada terminaba de convencerla. Hasta que se inscribió en el curso Testamento, dirigido por Marlene Raful, y ahí encontró su verdadero amor: la actuación.
Con esa claridad, en 2015 se presentó a las pruebas del ISA, pero no logró entrar. Lejos de rendirse, comenzó a estudiar Educación Artística en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona. Claro, nunca soltó el teatro: se unió al Anfiteatro del Centro Histórico, donde participó en montajes como Los Miserables, Cats, El jorobado de Notre Dame y La música a escena.
Cuando ya estaba en quinto año del pedagógico, se dijo: «Es ahora o nunca». Volvió a presentarse al ISA y, esta vez, alcanzó su objetivo. El cambio de una carrera prácticamente terminada a comenzar de cero fue, según ella misma contó, una apuesta arriesgada, pero inevitable.


Entre cámaras y tablas: una actriz en movimiento
En televisión, hemos visto a Yeissy en el teleplay Ecos Interiores, de José Aldama, y en el programa Cuando una mujer, donde protagonizó el capítulo Asunto de Dos. Y aunque su papel como Gia en Renacer le ha dado visibilidad, en el teatro no se ha quedado atrás: actualmente forma parte del elenco de Réquiem por Yarini, con Teatro El Público.
Quizás no heredó el gusto por los números, pero en esto del arte, Yeissy va sumando proyectos, multiplicando seguidores y restando dudas. Y a este ritmo, parece que lo suyo es una ecuación perfecta.




Compártenos tu opinión sobre esta publicación