Por: Ashly Medina (Ashly, la novelera de Cuba)
Uno de los personajes más carismáticos de la telenovela Sábados de gloria resultó ser Rosita, un poco sorda, pero con una melodiosa voz que, en más de una ocasión, nos hizo viajar en el tiempo mientras cantaba Arroz con leche, Barquito de papel o Mambrú. Algunos dirán que es una vieja chismosa, pero yo creo que más bien es una anciana curiosa. Con arte para tejer y contar historias, Rosita se ganó el cariño de un público exigente que sabe que, detrás de ese personaje, habita Paula Alí, una leyenda viva dentro del arte cubano.
Paula Alí nació el 26 de enero de 1938 en Candelaria, Pinar del Río. Inició su relación con el mundo del espectáculo en 1959, trabajando como modelo en la televisión cubana. En 1965 dio el salto al teatro, debutando en el emblemático Teatro Martí. Desde 1970, integró el elenco de Teatro Estudio, y más recientemente, del grupo El Público. Entre sus obras más notables están: La casa de Bernarda Alba (1970), La última carta de la baraja (1973), Aire frío (1980), La Celestina (2002, dirección de Carlos Díaz) y Monólogos de la vagina (2003).
Además, ha realizado giras internacionales por Portugal, Yugoslavia, España, Ecuador, Venezuela y Colombia.
Su carrera cinematográfica incluye roles en varias películas emblemáticas de Cuba, bajo la dirección de importantes cineastas. De manera tal que ha formado parte de los elencos de filmes como: Cartas del parque (1988), junto a los reconocidos Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío. También Papeles secundarios (1989), dirigida por Orlando Rojas. Cómo olvidar su trabajo en Guantanamera (1995) y Amor vertical (1997), nuevamente bajo Tabío y Alea.
Otras películas en las que ha trabajado han sido: El elefante y la bicicleta, Perfecto amor equivocado, Miel para Ochún, Nada… entre otras.
Paula ha participado en numerosas producciones televisivas, dentro de ellas las telenovelas: Enamorada del mar (1989), Retablo personal (1992), El año que viene (1993), Salir de noche (2002), Los hijos de Pandora y muchas otras de excelente aceptación popular.
También ha formado parte de varios Teatro en TV, como La casa de Bernarda Alba y Santa Camila de La Habana Vieja. Aunque muchos cubanos la recuerdan por sus personajes en los Teleplays: El almendrón, Sofía y el Ángel y Pompas de Jabón.
Pero sin duda alguna, su trabajo en el humorístico programa Punto G, donde encarnó a la doctora Rosa Matriz, la hizo ganar absoluta popularidad. Incluso ganó el premio al “Programa más popular” en el año 2005.
Ha sido merecedora de varios premios y reconocimientos, como el Premio Segismundo y el de la UNEAC por Una mujer sola en 1990, y el Premio Caracol por El año que viene en 1994.
Además, recibió el Premio a la Mejor Actriz del Festival de Cartagena en 2003 por Nada.
Ostenta la Distinción por la Cultura Nacional y la Medalla Raúl Gómez García.
Desde agosto de 2024, Paula ha venido presentando problemas de salud asociados a una crisis hipertensiva, recibiendo numerosas muestras de cariño del pueblo de Cuba.
Con más de seis décadas dedicadas a las tablas, la pantalla y el cine, Paula Alí es una figura imprescindible de la cultura cubana. Su capacidad de reinventarse y permanecer activa en el arte la convierte en un referente.
Para Paula Alí, el reconocimiento de los seguidores de la novela y el cariño de Ashly Medina.




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