Foto de Portada: Pablo Moreira
Durante el 40 Festival de Invierno del Cine Club Cubanacán, la experimentada actriz y directora Mirtha Ibarra compartió sus impresiones sobre «Fresa y Chocolate», una película que sigue atrapando la atención del público tres décadas después de su lanzamiento.
Acompañada por distinguidos colegas como Eslinda Núñez, Manuel Herrera y Raúl Rodríguez, Ibarra destacó la relevancia de la película al abordar valientemente temas como la homofobia, la religión, el arte y la libertad de expresión en la sociedad cubana de la época.
«Afortunadamente, hemos superado esa etapa en muchos sentidos», comentó Ibarra, reflexionando sobre su experiencia durante el rodaje junto a Jorge Perugorría y Vladimir Cruz, bajo la dirección de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío. La película se distingue como la única cinta cubana nominada al Óscar como mejor película extranjera, un logro que subraya su importancia en la escena cinematográfica internacional.


Sobre el rodaje, la actriz expresó su preocupación por la salud de Gutiérrez Alea, lo que la llevó a estar presente en cada momento de la filmación. Ibarra enfatizó la trascendencia de la película como un hito en la cinematografía cubana y su contribución a la comprensión y evolución de la sociedad.
A tres décadas desde su estreno, «Fresa y Chocolate» continúa siendo una joya cinematográfica que nos recuerda el profundo poder del arte para influir en la conciencia y la evolución de una sociedad.




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