La actriz cubana Clarita García ha obtenido el más bello de los reconocimientos a través de su trabajo: su noble rostro es el que nos viene a la mente cuando pensamos en buenos maestros en la actualidad.
Tres años interpretando su personaje han sido todo un reto para esta joven que ha conquistado al público y a la crítica. Su labor la ha hecho merecedora de varios premios en el sector artístico, incluyendo el premio CubaActriz, elegido por el público.
Es por ello que quisimos conocer un poco más sobre su vida, trayectoria y -¿por qué no?- también intentaremos reconocer en la actriz puntos en común con nuestra profesora preferida de «Calendario».
Aquí te presentamos algunas preguntas para conocer mejor a Clarita:
¿Cómo es un día normal en tu vida, Clarita?
Mis días son muy tranquilos, cotidianos y ordinarios. Me levanto temprano para preparar las cosas que mi hijo llevará a la escuela, busco el pan y la leche. Desayunamos mi hermana, mi mamá y yo mientras conversamos un poco.
Después, mientras mi hijo está en la escuela, a veces estudio alguno de mis trabajos o hago un poco de meditación. Luego recojo a mi hijo y empieza la vorágine del almuerzo, la tarea y también me toca recoger a mi sobrino del círculo.
Luego sigue el horario del baño, la comida, llega mi padre del trabajo, comemos todos juntos en la mesa y hablamos mucho. Después nos preparamos para dormir y casi todas las noches le leo a Marcel un cuento o un capítulo de un libro. Actualmente estamos leyendo «El mago de Oz». Así es, en Bauta todo es bastante tranquilo.

Si no fueras actriz, ¿qué profesión hubieras escogido?
Si no hubiera sido actriz, hubiera elegido otra rama del arte hubiera. Tal vez hubiera sido músico, pianista, cantante o escritora. Nunca he sabido cómo responder a esa pregunta, pero estoy feliz de ser actriz y de poder interpretar a muchas personas a través de esta profesión.
¿Podrías contarnos cuál es tu proceso para entrar (o salir) de tus personajes?
Bueno, es súper interesante y es una de las cosas que más me apasiona porque nunca sé cómo va a ser el proceso para encontrar al personaje, ya que puede llegar de muchas maneras. Salir es un poco más sencillo, pues dejo ir esa energía una vez que vuelvo a mi vida cotidiana y mis rutinas. Pero para entrar en el personaje, la búsqueda es más profunda y los procesos suelen ser un poco más largos. A veces incluso hago una biografía o busco elementos físicos, prendas o música que me puedan conectar con su historia de vida. También busco referencias en películas, lo cual siempre hago.
Casi siempre llamo a un amigo que sabe mucho de cine y le cuento un poco la historia para que me recomiende alguna referencia cinematográfica. Es entonces cuando empiezo a encontrar caminos de referencia para sacar al personaje. Siempre vuelvo a Stanislavski y Uta Hagen y a las preguntas esenciales para conectar con el rol y con la obra. Respeto mucho los ejercicios de la escuela, pero en estos tiempos los trabajos van más rápido y a veces hay que «meterse de cabeza» y las cosas van aflorando. Sin embargo, tienes que confiar en la energía del personaje que vas a interpretar y tener mucha fe en que llegará a ti y te transformará.
¿Qué ha sido lo más gratificante de tu carrera hasta ahora?
Creo que es importante sentir gratitud todo el tiempo. Lo más gratificante que he experimentado en mi carrera es encontrarme diariamente con personas que aprecian mi trabajo y me dicen cosas tan lindas.
Durante la segunda temporada de Calendario, después de saber que la primera temporada había conmovido a muchas personas, revisé una agenda antigua y encontré una pequeña lista de deseos que había hecho. Uno de ellos era llevar alegría a muchas personas a través de mi trabajo. Cuando vi todo lo que Calendario había provocado en la audiencia, me emocioné mucho y sentí que era una señal para recordarme estar agradecida. Ver que mi deseo se había cumplido fue muy gratificante y me emociona mucho.
¿Tienes alguna anécdota interesante con el público que puedas compartir?
Me han pasado muchas cosas lindas, la verdad. Recuerdo un día en que estaba en Punta Brava intentando llegar a mi casa. Era muy tarde y no pasaba ningún transporte. De repente, un señor se me quedó mirando, volvió para hablarme y me dijo: «Te conocí por el hoyito. Tú eres Amalia, la de Calendario. No te muevas que voy a traer a mi esposa y te llevamos en el carro hasta tu casa». Yo estaba muy apenada por todo el tema de la gasolina y el transporte.
Pero al final, Tony y su esposa me trajeron hasta mi casa. Aún nos escribimos por WhatsApp y mantenemos comunicación. Fueron súper atentos conmigo. Me han pasado muchas cosas lindas, pero esta anécdota es un ejemplo de solidaridad y cariño. Fue muy bonito.

¿Cómo llegó el personaje de Amalia a tu vida? ¿Pensaste que la serie «Calendario» alcanzaría tanta popularidad?
Bueno, Amalia llegó en un momento súper difícil, en plena pandemia, durante el tiempo de cuarentena. Además, estando yo en Bauta, que estuvo cerrada muchas veces, y era casi imposible llegar a La Habana. Llegó en un momento en que la necesitaba, y fue como un regalo de la vida, ya que había mucha incertidumbre en cuanto al trabajo y la economía.
Me avisaron para un casting en el que me enviaron todas las características del personaje y tres escenas que ensayé en mi casa. Por suerte, todo salió bien. Me presenté al casting con vestuario y Magda González Grau, directora de Calendario, dijo que yo era la elegida para el papel de Amalia. Nunca pensé que gustaría tanto ni que tendría tanta popularidad, sinceramente, pensé que las personas no conectarían con el tema del magisterio y los alumnos. Temí también que vieran a Amalia como demasiado perfecta o utópica.
Pero bueno, esa fue una de las cosas que se trabajó mucho para «aterrizar» a un personaje con tanta bondad y que las personas la vieran como alguien cercano. Fue bello que llegara Amalia.
¿Qué le ha aportado el personaje de Amalia a tu vida como actriz?
Amalia ha sido el personaje más largo que he interpretado. He aprendido muchísimas cosas siendo dirigida por Magda, pero sobre todo lo que me ha dejado Amalia es una especie de conexión con los otros actores que aparecen en la escena. De pronto, te olvidas más de las cámaras y te sientes más metido dentro de la historia y del personaje. No sé si es que al interpretarlo tanto y por tanto tiempo, llegas a meterte más en la situación y en la vida del personaje, lo que hace que todo fluya con más facilidad.
Interpretar a Amalia me ha dado más confianza en mí misma, como persona y como actriz. También me ha dejado personas muy bellas en mi vida, que me han ayudado a aprender mucho.
Has mencionado que el rodaje de la tercera temporada de «Calendario» ha tenido escenas muy fuertes. ¿Podrías adelantarnos algo sobre ellas?
La tercera temporada ha sido muy bonita, aunque ha tenido escenas muy fuertes y complejas. Como es lógico, quedan muchos conflictos abiertos de la segunda temporada y la tercera los cierra, dándole una culminación a todas las historias de los personajes.
No quiero adelantarles mucho, pero Amalia se encuentra con muchas cosas del pasado que regresan a su vida y tiene que enfrentarlas y darles una solución para seguir adelante. Al final, ella termina feliz con su familia. También se despide de algunos alumnos que se van del país y deja a otros encaminados hacia el futuro, y a otros no tanto.
«Calendario» culmina con mucha esperanza y luz. No voy a adelantar mucho más, pues quiero que las personas puedan disfrutarla.

¿Hay algún actor o actriz que te haya inspirado en tu carrera?
Meryl Streep y Bette Davis son dos actrices que siempre inspiran cuando las cosas se ponen difíciles o uno siente que está perdido. Siempre trato de buscar sus películas para encontrar aliento y motivación.
Aquí en Cuba, Laura de la Uz y mi maestro Alexis Díaz de Villegas son dos personas que me han inspirado mucho.
¿Qué personaje te gustaría interpretar en el futuro?
Siempre estaré agradecida con lo que la vida me depare y trataré de verlo todo como una misión que todos los actores tenemos: dedicarnos en cuerpo y alma al personaje que se nos presente. Pero me encantaría hacer algo de época, una historia hermosa y, si es en otro idioma, aún mejor. Me gustaría interpretar a un personaje del siglo XVIII o XIX, y si está basado en una historia real, sería aún más bonito. Es un sueño que tengo.
¿Cómo manejas la popularidad que has ganado gracias a tu trabajo?
No pensé que tantas personas me conocerían, es algo a lo que siempre he tratado de evitar, pero es parte de la profesión. Con «Calendario» ha sido muy bonito y estoy muy agradecida por tanto cariño y amor. Tener un personaje que toque los corazones, que dé esperanza y ánimo en estos tiempos difíciles es algo que hace mucha falta, es como una medicina.
Estoy tranquila y tengo conciencia de que la fama pasará, las personas no se van a acordar con tanta emoción porque todo pasa. Eso me da tranquilidad, ya que soy muy tímida. Trato de mantener el ego “a raya” recordándome siempre quién soy y de dónde vengo.
A veces me siento muy apenada porque me llaman para muchas actividades, hay muchas cosas que puedo hacer, pero también hay otras cosas para las que no encuentro el tiempo. Entonces trato de mantener un equilibrio con lo que puedo hacer y lo que no.

¿Podrías contarnos sobre algún proyecto futuro en el que estés trabajando?
En estos momentos, estoy iniciando el proceso de adentrarme en el personaje de «La Mulata» de la revista «Tan Musical» de la compañía Verdarte, bajo la dirección de Jorge Pedro y Pedro Pablo en la música.
Esto me tiene muy motivada porque nunca antes había hecho algo así, donde tengo que cantar, bailar y actuar. Es algo que estoy aprendiendo y me mantiene muy motivada y activa. En algún momento, daré funciones y les haré saber para que todos puedan asistir.
Siempre estoy junto a mi familia y a mi hijo, mientras inicio nuevos caminos en mi vida personal que nos traen mucha felicidad a ambos.
Foto de portada: Ge&Ro Photography
Fotos: Revel Estudio y Ge&Ro Photography




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