Víctor Jimcavik: “(...) debemos ser valientes para escoger esta carrera (...)”
Víctor Jimcavik: “(...) debemos ser valientes para escoger esta carrera (...)”

Víctor Jimcavik: “(…) debemos ser valientes para escoger esta carrera (…)”

Por Brenda González Betancourt

El público cubano seguro recuerda al actor Víctor Jimcavik por su protagónico en la telenovela cubana “Viceversa” como el joven espeleólogo Armando, un personaje que, sin dudas, supo hacer llegar a los espectadores cada noche por el canal Cubavisión.

Sin embargo, hace varios años, desde 2011, está vinculado al teatro en su natal Santa Clara, donde estuvo, según sus propias palabras, preparándose como actor. Aunque su formación es autodidacta, ha logrado superarse y estudiar para ofrecer lo mejor en sus trabajos delante de cámaras y en escena. El papel de Adonis en “Al habla con los muertos” y su participación en el videoclip “Ojalá” del cantante cubano Lenier han constituido otros de los trabajos del actor. A la par de su pasión por la actuación, ha desarrollado una inclinación por la música e incursionado en diversos géneros gracias a su versatilidad vocal y sus habilidades para la guitarra.

Entre desempeñarse como actor, músico y su faceta como modelo, ¿cuál prefiere?

“Entre las facetas prefiero más la actuación, aunque la música no la he llevado a cabo del todo, también me gusta mucho. Por ahora, la actuación y la música; el modelaje más bien ha sido algo para buscarme la vida, aunque me gusta”.

Desde su experiencia de no haber pertenecido a una academia para su formación como actor, ¿considera que el estudio o no en escuelas interfiera en la preparación y el talento?

“Eso depende del talento que tenga la persona, pero creo que sí es importante estudiar. Cuando uno es actor, obligatoriamente la misma carrera exige que uno estudie, que pruebe varios métodos, no casarse con uno. Hay quien le funciona, por ejemplo, el Stanislavski; otros, Meisner. Existen muchos y se descubren en la práctica y con el estudio, pero, sobre todo, con el fogueo en escena.

“Existen actores empíricos que son muy buenos. Hay muchos ejemplos en Hollywood y en Cuba, sobre todo antes cuando no había escuelas. Para mí, eran los mejores; tenían esa visceralidad en escena, pero la mayoría terminó estudiando algún método”.

En Colombia, país donde reside actualmente, interpretó a Jesús en una miniserie. ¿Qué representó para su carrera esta experiencia?

“Para mí fue muy importante llegar a representar a Cristo, porque, como todos sabemos, él fue el hombre más grande de todos los tiempos, o uno de ellos. Dio la vida por nosotros. Prepararme para ese personaje resultó muy bonito, muy interesante trabajar con esa producción. Fue un trabajo fuerte, ya que hice toda la parte de la crucifixión, de la elevación de Cristo, hice muchas parábolas de la Biblia que marcaron su vida y su muerte”.

¿Cómo fue la preparación para interpretar dicho papel?

“Tenía un parecido físico, supuestamente como era Cristo, y me preparé siempre pensando en ese sacrificio que había hecho él por nosotros, derramando la sangre en la cruz, y, sobre todo, pensando en el amor y la bondad que él podía tener, en la empatía y el amor hacia el prójimo”.

¿Podría comentar un poco más sobre este proyecto?

“Es una serie o miniserie, no sé cómo llamarlo, porque tiene de todo. Tiene musical en vivo, en teatro, que se grabó en video y se mezcló con un mediometraje llamado ‘El Hijo de Dios’. Pero también se hicieron varios cortos haciendo de Cristo, que todavía creo que falta algo por grabar, pero eso es lo que tenemos hasta ahora: videoclips, mediometrajes y musicales. Lo pueden ver en YouTube en la página de Avivamiento”.

¿Cuál sería un reto que no asumiría como actor y por qué?

“Por ahora, no creo que tenga algún reto que no asumiría, al no ser uno que exija mi salud, que vea mi salud en riesgo, como les ha pasado a varios actores que han tenido que subir o bajar muy rápido de peso y han terminado con una diabetes o algún tipo de enfermedad. Ese tipo de reto no los haría, o sí, consultando con un médico y dependiendo del pago, porque si asumo algo de riesgo, tienen que pagarme bien”.

En varias ocasiones ha surgido el comentario de que el arte y todas las manifestaciones y carreras referentes a ella resultan muy inestables desde un enfoque de trabajo, porque no siempre hay opciones o proyectos de los que formar parte. ¿Qué opina al respecto?

“Sí, es muy inestable, muy cierto. Los actores que siempre tienen trabajo deben sentirse sumamente privilegiados, porque, incluso a veces tienes trabajo y no es bien pago. Las personas piensan que la fama va ligada al dinero y no es así. Un actor, sobre todo en Cuba, gana lo mismo que cualquier persona normal. Piensan que va acompañado de oportunidades.

“A veces tienes un minuto de fama, y después demoras mucho tiempo en volver a salir en una pantalla o en una obra de teatro. Los actores debemos ser valientes para escoger esta carrera, porque no es lo que se pinta. Tiene momentos muy gratificantes cuando ves el resultado y, a veces, tenemos momentos de suerte donde hay mucho trabajo, y por eso hay que aprovecharlos”.

¿Qué personaje le gustaría interpretar?

“Hay tantos personajes que me gustaría interpretar que ahora mismo no puedo decirme por alguno, pero siempre me gustan los que constituyan un reto, no los vacíos o simples. Para mí, son muy difíciles de interpretar, porque te dices: ‘¿de dónde le saco?’ Hay personajes que se prestan al estudio y al desafío. Los negativos son muy ricos en ese sentido.

“También existen papeles positivos con conflictos internos, psicológicos, que son un reto. Además, me gustan los personajes antiguos, históricos, de hace mil, dos o tres mil años atrás. Creo que una entrevista hace tiempo dije que quería interpretar a Cristo; parece que lo manifesté, y bueno, lo hice ya”. También, en una ocasión, durante una entrevista, expresó que no ha hecho ningún papel que lo haya atrapado en su totalidad.

¿Cómo sería ese personaje al que le apasionaría darle vida?

“Sí, dije una vez que todavía no ha llegado ese personaje que yo diga: ‘¡wow, me siento súper pleno interpretando esto!’. Todos los he querido, pero aún no ha llegado ese que diga: ‘me enamoré de verdad’.

“Sin embargo, en caso de que llegara, creo que sería algo intrépido, con pinceladas negativas, pero que sea positivo, con mucha justicia y que signifique un reto para mí como actor. Que me encante, pero que me diga: ‘¡qué difícil es interpretarlo!’, ‘¿cómo lo hago?’, que me ponga a investigar, a estudiar”.

¿En qué momento se encuentra su carrera en la actualidad?

“Actualmente, me encuentro descubriendo nuevas facetas, aprendiendo, sobre todo el acento de acá, porque para trabajar en estos países es importante tener el acento neutro, pronunciar todo bien. El acento cubano no es muy vendido a nivel internacional, o sea, que para estas producciones es necesario trabajar eso”.

Proyectos a corto y largo plazo

“Acabé de grabar una miniserie llamada ‘Armando mi vida’, donde interpreto más bien el personaje antagónico. Se transmitirá creo que a partir de noviembre por tres canales nacionales de acá. Es una serie corta, de tres capítulos. Me siento muy bien de haberla hecho. Seguir trabajando es lo importante, que venga mucho trabajo”.

Brenda González Betancourt, graduada de Licenciatura en Periodismo en la Universidad de Matanzas y apasionada de la cultura. Ha colaborado con otros medios vinculados al arte y sus manifestaciones.


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