Por Brenda González Betancourt
Por estos días se exhibe en Movistar Plus+ la serie española “Segunda muerte” dirigida por Álex Rodrigo y Óscar Pedraza. El thriller policíaco cuenta cómo Sandra, una joven auxiliar de policía pasa de encontrar un cadáver y no querer involucrarse en el caso, a estar inmersa en él.
La producción constituye el regreso a las pantallas del actor cubano Sergio Buitrago después de un período de ausencia y un trabajo constante de entrenamiento actoral desde 2019 hasta 2023, a pesar de la pandemia. Tras la perseverancia y su presentación en varios castings, vuelve a la actuación.
¿Cómo llega a «Segunda muerte»?
Fue una mezcla de suerte, trabajo constante y persistencia. En la escuela de cine en la que trabajaba, asistí como estudiante a muchos cursos intensivos de formación y entrenamiento para actores, con profesionales del medio audiovisual que venían desde Madrid, la escuela está ubicada en Cantabria.
Necesitaba «ponerme al día» como actor, aprender el estilo de interpretación imperante, cada vez más globalizado gracias a las difusas fronteras entre cine y televisión; conocer el medio audiovisual español y trabajar el acento «neutro». En uno de los últimos cursos, conocí a una directora de casting con la que hubo «feeling» y meses más tarde me convocó a hacer las pruebas para la serie. La suerte fue estar en el lugar, en el momento y con la persona adecuada.


«Segunda muerte» aborda diferentes temas tales como la complejidad en las relaciones entre padres e hijos, la crisis de ciertas tradiciones como consecuencia del avance de la sociedad, entre otras aristas.
En un principio mi personaje tenía mayor presencia, participaba en cinco de los seis capítulos de la serie, pero, por temas de duración, se transformó en un capitular, o sea, aparece en solo un capítulo. Esto es algo que sucede con más frecuencia de lo que nos gustaría y evidentemente siempre duele, pero creo en eso de la resiliencia y en, como escribió Stanislavski, el arte que hay mí y no en mí mismo en el arte.
«En una producción de ficción lo más importante debería ser la historia, servir a ella y no al actor. Pese a lo breve que pueda resultar mi desempeño, celebro la oportunidad, el aprendizaje, la experiencia feliz, a mis compañeros… en fin, formar parte de algo que hace que me sienta orgulloso de un colectivo, de un sueño», señaló Sergio Buitrago sobre su presencia como parte del elenco de la serie española estrenada el seis de junio.


Hace un tiempo está ausente de las pantallas y la escena cubana ¿Qué ha hecho desde entonces?
Vivo en España desde hace más de 10 años. Cuando llegué, ni siquiera me atreví a soñar con dedicarme a la interpretación aquí. Así que algo tenía que hacer. Fui captador de socios para ONGs, camarero, estudiante de máster y profesor. Providencialmente, nunca he estado desconectado del todo de mi arte.
Fui director durante varios años de un grupo de teatro universitario y luego profesor de interpretación en una escuela de cine. Todas esas experiencias me han ayudado a valorar mi vocación y mi don con mayor respeto y amor, creo que me han hecho mejor persona.
El arte de las tablas cubanas fue testigo del desempeño de Sergio en obras como “El sueño de una noche de verano” y “Noche de Reyes”, el cine lo acogió con “El Viajero Inmóvil”, “The Samaritan” y “Leontina” en el 2013 bajo la dirección de Rudy Mora. Sin embargo, de sus personajes más recordados por el público están Ricardo de «Historias de Fuego» y Tony de «Adrenalina 360», que tienen un lugar especial en su carrera.
(…) pertenecen a una etapa de mi vida diferente, en la que mi visión, mis referentes, mis objetivos artísticos eran otros. Ha pasado más de una década, con lo cual es normal que ya no me identifique de la misma manera con ellos. Me sucede lo mismo con los personajes interpretados en el teatro.
Si tuviese que repetir alguno, probablemente sería el más reciente: mi personaje en «Segunda muerte». Ahora es habitual que las series tengan varias temporadas y a Martín aún lo siento palpitando. De ninguno me arrepiento, todos han sido escuela y regocijo.
¿Qué tipo de personajes prefiere?
Me gustan los personajes con profundidad, con capas, personajes contradictorios, volubles, vulnerables, en definitiva, humanos, cuanto más evolucione en la historia, mejor. Esto aplica a cualquier género. Sí, es verdad que nos gusta cambiar y eso va en la raíz misma del trabajo del actor, pero creo que a grandes rasgos esas serían las características fundamentales que prefiero.

Aquellos personajes que a priori más se alejan de mi casting, los ‘malos’, por ejemplo, me resultan infinitamente atractivos. Porque tanto en la vida como en la ficción, ¿no resulta interesante alguien que es lo contrario de lo que parece?.
Entre cine, televisión y teatro, ¿cuál no podría dejar de hacer y por qué?
Si bien amo profundamente el teatro y le debo mucho a la televisión, mi mayor pasión fue, es y será el cine. Soy un cinéfilo empedernido desde muy joven y a día de hoy procuro ver una película diaria. Más allá de ser el medio que más me emociona y me cambia, porque antes de ser actor soy espectador, considero que la verdad que nos demanda el cine desde el punto de vista interpretativo es rotunda: o se es verdaderamente en él o no se es, y estoy obsesionado con la verdad del arte.
Si tuviera que seleccionar el momento más difícil durante sus años de carrera como actor, ¿cuál sería?
Durante mucho tiempo pensé que había sido mi última etapa en Cuba, por lo duro que fue el rodaje de «Adrenalina 360» y por una crisis artística que sufrí en mi compañía de teatro, todo eso mientras perdía a uno de los hombres más importantes de mi vida, mi padre de crianza. Pero no, en realidad lo más difícil fue la etapa en la que me alejé de la interpretación. A veces, solo se puede llegar a esas conclusiones cuando ha pasado el tiempo suficiente.
Después del periodo alejado de la actuación y de este reencuentro a través de “Segunda Muerte”, ¿en qué momento considera se encuentre su carrera?
Pues estoy empezando de nuevo. Aquí he tenido que empezar de cero y aún me encuentro en la fase inicial. Lo de aprender y superarse es para toda la vida. Vivir de la profesión de actor en España no es fácil, creo que en ningún sitio lo es, pero ahora ya no tengo dudas ni miedos, ya no me aterroriza el «tiempo muerto».
Soy actor y siempre lo seré, actúe o no. De momento, estoy disfrutando de «Segunda muerte», mientras desayuno, almuerzo y ceno interpretación y muchísimo casting, en lo que va de año, ya he roto mi récord personal.
¿Algún proyecto para lo que resta de año?
Profesional, de momento, ninguno. Con profesional me refiero a la actuación, porque es probable que vuelvan los trabajos «mecenas», como suelo llamarles. No duden que serán los primeros en saber cuando llegue a mi vida una nueva aventura actoral.

Brenda González Betancourt, graduada de Licenciatura en Periodismo en la Universidad de Matanzas y apasionada de la cultura. Ha colaborado con otros medios vinculados al arte y sus manifestaciones.




Compártenos tu opinión sobre esta publicación