El habla popular en Ojo de agua
El habla popular en Ojo de agua

El habla popular en Ojo de agua

Por Ashly Medina (Ashly, la novelera de Cuba)

En las noches cubanas, cuando la televisión nacional transmite la telenovela Ojo de agua, no solo se despliega una historia de pasiones, secretos y redención. También se abre una ventana al alma del campo cubano, donde el habla popular se convierte en protagonista, cargada de picardía, sabiduría ancestral y una musicalidad que resuena con la tierra.

Desde su estreno, Ojo de agua ha capturado la atención del público no solo por su trama envolvente, sino por la autenticidad con que retrata la vida en los campos cubanos. Los personajes, con sus acentos marcados y su manera de decir las cosas, han revitalizado expresiones que parecían dormidas en la memoria colectiva.

La riqueza lingüística de Ojo de agua se manifiesta en refranes como: “¿Quién ha visto cangrejo caminando en tierra firme?” y qué decir de la frase “No me pases mariposa por búho, que yo no soy una lagartija”. Pero recordemos esta otra, que es muy popular y dice: “¿Quién ha visto al majá diciéndole arrastra’o al jubo?”. Dentro de las más comunes, y una que a mí me gusta utilizar mucho, está “Siempre estás en lo mismo, traes la tiñosa pero no la jaula”, que perfectamente compite con el dicharacho popular de “Estás más atrás que los cordales”.

Pero sin dudas, la que más se ha pegado es el dicho que defiende el viejo Nando cuando dice “Picadura pa’ la cachimba”, usado para describir situaciones tensas.

Y es que estas expresiones no solo adornan el habla, sino que transmiten emociones, jerarquías y afectos que solo el habla popular domina.

Más allá del humor y la cotidianidad, el habla campesina en Ojo de agua también se tiñe de simbolismo. La frase “Las jicoteas me llevaron hasta ti”, pronunciada por Magdalena, no es solo una metáfora poética: es un puente entre lo espiritual y lo terrenal, entre la tradición oral y la narrativa audiovisual.

El habla popular del campo, lejos de ser un vestigio del pasado, se renueva en cada capítulo y se proyecta en la cultura digital.

Ojo de agua no solo entretiene: educa, preserva y celebra una forma de hablar que es patrimonio intangible. En tiempos donde la globalización amenaza con uniformar los acentos y borrar las particularidades, esta telenovela se erige como un acto de resistencia cultural.

Porque en cada frase hay una historia, en cada refrán una emoción genuina y en cada chiste una carcajada compartida. El habla del campo cubano vive, canta y se reinventa… cada noche de lunes, miércoles y viernes, frente a la pequeña pantalla.

Nota sobre Ashly Medina:
Liribet Reyes Rivero, graduada en Derecho por la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas y novelera por excelencia. Con su sólida formación académica y su pasión por las telenovelas, Ashly se une a nuestro equipo en CubaActores para ofrecer sus comentarios y análisis sobre la telenovela cubana.


Comparte esta publicación con tus amigos.
Muévete con colarte. Toca para unirte
Muévete con colarte. Toca para unirte
Anuncio Patrocinado

Lo más destacado

Compártenos tu opinión sobre esta publicación

Descubre más desde CubaActores

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo