La Habana se vistió de gala una vez más, como cada diciembre, para recibir la cita más esperada por los amantes del séptimo arte en Cuba. Este año, el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano celebró su edición 45 con una inauguración llena de magia y música.
La noche comenzó con la interpretación de la música de algunos dibujos animados de Juan Padrón, combinada con otras joyas cinematográficas de la región. Alejandro Falcón en el piano, César López en el saxo, Rodrigo Sosa en la flauta y la Orquesta del Lyceum Mozartiano de La Habana fueron los protagonistas musicales de la velada.
El plato fuerte de la noche fue la proyección del largometraje argentino «Los domingos mueren más personas», una tragicomedia dirigida por Iar Said que dio inicio a la programación del festival.
La directora del evento, Tania Delgado Fernández, destacó en su intervención la esencia de este encuentro, que invita a reconocernos en nuestras diferencias y a celebrar el cine como un espacio de reflexión y diversidad. La ceremonia también rindió homenaje a Carole Rosemberg, fundadora del Havana Film Festival y defensora incansable de la cultura cubana, quien recibió el Coral de Honor. Por su parte, Alexis Triana, presidente del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), subrayó que durante estos días La Habana se convertirá en un gran escenario cinematográfico, con proyecciones y actividades que llenarán las calles de cine para todos.
La inauguración marcó el inicio de un festival que promete días intensos llenos de cine, debates y sorpresas, reafirmando a La Habana como el epicentro cultural del séptimo arte en la región. Una vez más, las historias y las pantallas se encuentran para celebrar el arte y la identidad de América Latina.




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