En este 2024, la comunidad artística cubana ha tenido que despedir a varios de sus miembros más queridos en el ámbito del cine, teatro y audiovisual, dejando un vacío difícil de llenar. Estos artistas, que marcaron con sus obras el panorama cultural cubano, ya no están con nosotros, pero sus creaciones siguen siendo una parte intrínseca de la historia artística de la isla. A continuación, una mirada a las vidas y carreras de los 11 artistas que nos dejaron este año.

Carlos Massola
Carlos Massola, nacido en La Habana en 1962, se consolidó como una de las figuras más notables del panorama artístico cubano, transitando con naturalidad por los terrenos del cine, teatro y televisión. Su capacidad de interpretación le permitió abordar personajes que oscilaban entre lo dramático y lo cómico, siempre con una solidez que dejó su impronta en cada obra en la que participó. Entre sus trabajos más relevantes figuran El Benny, Juan de los Muertos, Una rosa de Francia, Pata Negra y Omega 3. Cada uno de estos proyectos se distingue por la seriedad y profundidad que Massola aportó a sus personajes, siendo uno de los artistas más respetados de la escena cubana.

Corina Mestre
Corina Mestre, una de las actrices más versátiles de Cuba, abarcó con igual maestría tanto el teatro como el cine y la televisión. Su dominio de los registros cómicos y dramáticos la llevó a ser reconocida dentro y fuera de nuestras fronteras, obteniendo galardones como el Premio Nacional de Teatro y el Premio Nacional de Enseñanza Artística. Mestre, además de su carrera como intérprete, ejerció gran influencia en la formación de generaciones de artistas, contribuyendo a la consolidación de la pedagogía teatral en Cuba. Su labor le permitió recibir premios en festivales internacionales, como el Festival de Teatro de Moscú y el Cervantino en México, cimentando su legado como una de las figuras más destacadas de la cultura cubana.

Ángel Salazar
Ángel Salazar, nacido en Cuba en 1956, emigró a Estados Unidos en su adolescencia, donde comenzó a labrar su carrera como comediante y actor. Su intervención en el célebre filme Scarface (1983), en el que interpretó a Chi Chi, lo proyectó como uno de los actores más reconocidos del cine estadounidense de esa época. Además de su carrera en el cine, Salazar participó en importantes programas de televisión como Last Comic Standing y en comedias de HBO, donde consolidó su presencia como un comediante de referencia dentro de la comunidad cubana en el exilio.

Isabel Moreno
Isabel Moreno formó parte de importantes producciones teatrales como La casa de Bernarda Alba y trabajó en más de 30 obras que la llevaron a escenarios internacionales. La actriz alcanzó la fama internacional por su papel de villana como «La Mexicana» en la película La Bella del Alhambra, donde compartió pantalla con Beatriz Valdés. Su carrera se expandió a Venezuela en los años 90, donde alcanzó éxito en telenovelas, y más tarde en Miami, donde continuó destacándose con su participación en Betty en New York. Isabel se caracterizó por su gran adaptabilidad a los distintos géneros, lo que la hizo una figura esencial en el panorama artístico cubano e internacional.

Jonal Cosculluela
Jonal Cosculluela, cineasta y director, comenzó su carrera cinematográfica tras graduarse en la FAMCA en 2010. Su película Esteban (2015) obtuvo reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional, destacándose por su capacidad para abordar temas universales con un enfoque humano. A su vez, el documental Volverán los abrazos (2020) exploró la memoria histórica de la atención médica durante la pandemia de COVID-19. Cosculluela fue un exponente del cine independiente cubano, con una propuesta cinematográfica caracterizada por su profundidad.

Juana Bacallao
Juana Bacallao, nacida en 1925, fue una figura singular en el panorama artístico cubano. Desde que el compositor Obdulio Morales descubrió su talento, Bacallao emergió como una intérprete de extraordinaria energía y singular estilo, logrando ascender hasta los escenarios más prestigiosos de Cuba. Su carrera, marcada por el talento autodidacta y una personalidad única, la llevó a compartir escenario con artistas como Benny Moré y Nat King Cole. A lo largo de su vida, Bacallao no solo fue una intérprete, sino también un referente de la música popular cubana.

Orlando Domínguez
Orlando Domínguez, cineasta cubano cuya carrera comenzó en el Cine Club Sigma, combinó su formación académica en Economía con su pasión por el cine. A través de documentales como Puertas que se abrirán (1994) y El eterno Andrés (2008), Domínguez ofreció una visión compleja de la realidad cubana, caracterizada por una escritura sobria y reflexiva. Su obra, que abarcó desde el documental hasta la ciencia ficción, le permitió consolidarse como uno de los cineastas más singulares de su generación.

Inima Fuentes
Inima Fuentes, con una extensa formación artística, transitó con éxito por diversas disciplinas, desde la actuación hasta la realización audiovisual. Sus estudios en el Instituto Superior de Arte y su participación en producciones teatrales clave de la escena cubana evidenciaron su versatilidad. Inima también se dedicó a la dirección y producción de cortometrajes como Marrón (2023), una obra que aborda de manera cruda y sincera la vida de las personas con cáncer.

Víctor Alfonso Cedeño
Víctor Alfonso Cedeño, nacido en 1983, fue un realizador de dibujos animados cuya obra se distinguió por su creatividad y originalidad. A través de su productora independiente La Casita del Lobo, creó series como Dany y el Club de los Berracos y Yesapín García, que le valieron premios en festivales de animación cubanos e internacionales. Su prematura muerte en 2024 no opacó el impacto de su legado.

María Esther Monteluz
María Esther Monteluz, reconocida por su participación en Miel para Oshun y en diversas telenovelas como Si me pudieras querer, dejó una impronta como una de las grandes actrices de su generación. Sus personajes le permitieron consolidarse como una figura fundamental en la televisión y el cine cubano.

Ofelia Núñez
Ofelia Núñez, una de las figuras más emblemáticas de la actuación cubana, comenzó su carrera en CMQ, donde triunfó en programas como Tía Tata cuenta cuentos y La cajita de música. Su participación en la creación de espacios radiales y televisivos, así como sus inolvidables personajes, además de los premios obtenidos a lo largo de una trayectoria de más de seis décadas, como el Premio Nacional de Radio, inmortalizan su legado.
Estos artistas, con sus vidas y obras, han contribuido a una rica tradición cultural de la isla. En este 2024, los cubanos decimos adiós a estos once artistas, quienes han sido fundamentales en la conformación de nuestra imagen cultural, tanto en el cine como en el teatro, la música y la televisión.




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